Caballete

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Para unos, su trabajo. Para otros, su vocación y pasatiempo favorito. No importa cuál sea tu motivo para pintar, lo importante es que lo haces y seguro que lo haces genial. Pero, claro, ya ha llegado el momento de dar el paso y hacerte con un caballete. Que conste, no es una decisión fácil.

Pero, no te preocupes, para eso estamos aquí. Con la guía que te hemos preparado hoy queremos ayudarte a elegir el mejor para que puedas sacar el mayor partido al artista que llevas dentro. ¿Qué te parece? Acompáñanos y descubre todo lo que necesitas saber sobre estos artículos tan prácticos.



Lo más importante

  • Un caballete es un accesorio fundamental para todos aquellos que se dedican a la pintura o que pasan largos ratos pintando. Además de ser mucho más cómodos, aportan una buena perspectiva para tus obras de arte.
  • Por suerte, en la actualidad podemos encontrar caballetes de múltiples formas y tamaños, por lo que siempre daremos con el que más se adapta a nuestras necesidades.
  • Eso sí, para tomar la decisión más adecuada, es fundamental que tengamos en cuenta criterios de compra como los materiales de fabricación, el tipo de anclaje, el uso que le vamos a dar y otras características.

Los mejores caballetes del mercado: nuestras recomendaciones

Sabemos que la gran variedad de caballetes que ofrece el mercado actual puede llegar a dificultar la elección de nuestro próximo aliado de la pintura. Por ello, hemos estado investigando y hemos preparado para ti una selección con los mejores. Como ves, ¡los hay para todos los gustos!

El caballete más práctico

Seguramente, uno de los motivos que han llevado a la mayoría de consumidores a elegir este caballete sea su practicidad y funcionalidad. Se trata de un caballete de tipo maletín en el que, además de colocar tus cuadros, podrás llevar todo lo necesario para pintarlos.

El maletín incluye dieciocho colores acrílicos, seis pinceles, un lienzo, una paleta de mezclas y un cuchillo. ¿Qué más se puede pedir?

El mejor caballete de aluminio

Con este caballete de aluminio no habrá pintura que se te resista. Su altura es regulable (de 50 a 165 centímetros) y cuenta con un soporte para las pinturas, lo que hará mucho más cómodo tu trabajo.

A pesar de la robustez de sus materiales, es un caballete muy ligero y fácilmente transportable para que lo puedas llevar allá donde vayas. Las patas tienen una base de goma que asegura la estabilidad necesaria.

El caballete más compacto

Si lo que buscas es un caballete pequeño de sobremesa, esta es la mejor opción. Está fabricado en madera de haya de alta calidad, lo que lo hace muy robusto, pero también ligero. Su instalación es muy sencilla y se pliega por completo.

Además de para pintar, este tipo de caballetes de sobremesa se utilizan mucho para exponer las propias pinturas. Su diseño sobrio y cuidado hará que brillen todavía más.

El mejor caballete de madera

Nuestra última recomendación es un caballete de estudio con altura regulable. Está fabricado con madera de haya maciza, lo que garantiza la mayor durabilidad posible, y un diseño muy sofisticado.

Gracias a la posibilidad de ajustar la altura e inclinación, este caballete ofrece un gran confort para pintar y es apto tanto para principiantes como para aficionados a la pintura. Se puede plegar fácilmente.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre los caballetes

Aunque a simple vista parezcan artículos muy sencillos, lo cierto es que cuando nos ponemos en marcha, nos damos cuenta de que no lo son del todo. Por ello, es muy probable que te surjan algunas dudas cuando te plantees tener uno por primera vez. En esta segunda sección te las resolvemos todas.

Un caballete es un accesorio fundamental para todos aquellos que se dedican a la pintura o que pasan largos ratos pintando. (Fuente: Shironosov: 57068027/ 123rf.com)

¿Qué tipos de caballete existen?

Empecemos por el principio. Y lo primero en diferenciar los distintos tipos de caballetes entre los que podremos elegir. Así, aunque existen varios modelos dentro cada tipo, podemos distinguir:

  • Caballete de mesa o sobremesa: tienen un tamaño muy compacto y, como su propio nombre indica, se colocan sobre una mesa. Una de sus principales ventajas es que se almacenan muy fácilmente. Sin embargo, no suelen ser demasiado estables.
  • Caballete de trípode: el más habitual, el que se nos viene a la cabeza cada vez que pensamos en un caballete. Son muy ligeros y estables. Por lo general, permiten regular la altura y suelen contar con patas antideslizantes. Los podemos encontrar verticales u horizontales.
  • Caballete de caja o maletín: seguramente, los más prácticos de todos. Ocupan muy poco espacio y dentro del mismo caballete puedes guardar todo el material que necesitarás para pintar.
  • Caballete de caja pochade: muy parecidos a los anteriores, pero su estructura es algo así como un atril. Al abrir la caja, la parte superior te servirá de apoyo para el lienzo.
  • Caballete de estudio: lo más sofisticados. Son aquellos que utilizan los profesionales o las escuelas de bellas artes. Son mucho más robustos y la calidad suele ser mejor que la de los demás, ya que están preparados para soportar obras más grandes y pesadas.

¿Qué mantenimiento necesita un caballete?

Algo que debemos tener muy presente cuando utilizamos un caballete es su mantenimiento. A pesar de ser un artículo de uso diario, es fundamental que lo cuidemos adecuadamente para garantizar su buen funcionamiento y una mayor durabilidad. En este sentido, tenemos que diferenciar el mantenimiento según el material de fabricación del caballete:

Caballete de madera Caballete metálico
Será necesario hidratar la madera con cierta frecuencia para evitar la aparición de grietas. Se puede aplicar aceite de linaza crudo (para acabados aceitados o naturales) o cera de abeja (para barnizados). Lo normal es que estén protegidos por una capa de pintura bastante resistente, por lo que este tipo de caballetes no necesitan un mantenimiento especial más allá de la limpieza habitual.

Además, es importante que de vez en cuando, sobre todo en los de madera, comprobemos y ajustemos todos los tornillos y tuercas para asegurarnos de que se encuentran en buen estado. Recuerda que la madera se dilata y se contrae por la humedad o la temperatura, por ello debemos prestarle algo más de atención.

¿Los artistas recomiendan pintar sobre un caballete?

En temas de arte, no hay nada como los consejos o las opiniones de los expertos en la materia. Por ello, es habitual que nos preguntemos por qué ellos prefieren los caballetes a pintar en plano sobre una mesa. A este respecto, la pintora y profesora de pintura Núria Durán lo tiene claro.

Ella afirma que, sobre todo cuando se está empezando, es mucho más sencillo pintar en vertical (sobre un caballete), ya que tu mirada irá mucho más directa de la realidad al lienzo.

Núria DuránArtista y profesora de pintura en el Taller de Arte Nuria Duran

“Dibujar y pintar del natural, requiere observación, reflexión y también despertar la intuición. El soporte en posición vertical nos ayuda a no perder conexión entre lo que miramos y lo que representamos, ya que nuestra mirada no tiene que cambiar de plano al pasar de la tercera dimensión a nuestro papel de dos dimensiones”.

¿Por qué es práctico utilizar un caballete de pintura?

Además de lo que ha mencionado la experta, existen muchos otros motivos por los que nos resulta muy útil y práctico el uso de un caballete para realizar nuestras pinturas. Observa la siguiente tabla de ventajas y desventajas y descúbrelo por ti mismo.

Ventajas
  • Se trata de un artículo muy duradero y resistente
  • Es fácil de utilizar y nos aporta comodidad en el trabajo
  • Contribuye a que mantengamos una postura correcta mientras pintamos, lo que evita problemas de espalda
  • Algunos modelos (inclinados) evitan que el polvo caiga sobre la pintura antes de que se seque
  • Existen modelos muy económicos
Desventajas
  • Ocupan espacio
  • Es necesario estar pendiente de su mantenimiento
  • Pueden no valernos para todas las obras que pintemos (dependiendo del tamaño o la orientación del lienzo)

Como ves, las ventajas superan en gran número a las desventajas, que, además, tampoco son nada del otro mundo. Por todo ello, cada vez está más extendido el uso de caballetes incluso entre los pintores principiantes y aquellos que únicamente pintan en sus ratos libres.

¿Cuál es el caballete que más me conviene?

Existen tantas situaciones en las que podemos utilizar un caballete que es difícil averiguar cuál es el que más nos conviene en cada caso. Además, no podemos tener un caballete diferente para cada situación, ¿verdad? Y, aunque para gustos, los colores, queremos mostrarte una clasificación general que puede servirte de guía:

  • Si te dedicas profesionalmente a la pintura y el tamaño de los lienzos que vas a utilizar es muy variado, lo mejor es que te hagas con un caballete de estudio o de trípode lo más robusto posible.
  • Si, por el contrario, pintar es tu pasatiempo favorito, con un caballete de sobremesa te será suficiente.
  • Para pintar con acuarela, lo más recomendable es utilizar un caballete horizontal y recto que evite que la pintura gotee.
  • Para pintar con pinturas acrílicas o a base de aceite, lo mejor es un caballete que esté algo inclinado hacia delante para evitar que el polvo caiga sobre el lienzo.

Por suerte, en la actualidad podemos encontrar caballetes de múltiples formas y tamaños, por lo que siempre daremos con el que más se adapta a nuestras necesidades. (Fuente: Deklofenak: 103438358/ 123rf.com)

Criterios de compra

Llegamos al momento más importante: la elección del mejor caballete para ti. Es, seguramente, el momento más importante y también más difícil porque, con la cantidad de modelos que hay, es difícil elegir. Prueba a tener en cuenta los siguientes criterios de compra que te proponemos. ¡Así será pan comido!

Material

En artículos como los caballetes, que influyen en gran medida en los resultados de nuestras pinturas, los materiales son fundamentales. Por lo general, los podemos encontrar fabricados en madera o metálicos. Cada uno de ellos tiene unas características diferentes que nos serán útiles en unos u otros casos:

Características Caballetes de madera Caballetes metálicos
Material principal Haya, bambú o “lyptus” Aluminio
Resistencia y durabilidad Alta Alta 
Estética Clásica y sofisticada Más moderna
Portabilidad Menor, son menos compactos Mayor, se suelen plegar más
Mantenimiento Cuidado de la madera Precaución ante el óxido
Uso habitual Profesionales o amantes de la pintura Escuelas de arte o cursos de pintura
Coste Más costosos Más económicos

Anclaje

Uno de los principales motivos por los que los caballetes resultan tan prácticos es que nos permiten trabajar más cómodamente gracias al ajuste de la altura o la posición del lienzo. Así, podemos diferenciar distintos tipos de anclajes o formas en las que podremos regular la altura del lienzo para una mayor comodidad:

  • Trinquete o cremallera metálica: eleva el lienzo de forma escalonada. Se trata de un sistema muy básico y funcional que evita que la madera se deteriore. Es recomendable accionarlo cuando el lienzo no esté sobre el caballete para evitar que su peso estropee el mecanismo.
  • Con mando a distancia (eléctricos): los solemos encontrar en los caballetes profesionales más robustos destinados a soportar obras de gran tamaño. De esta manera, no tendremos que hacer esfuerzo para elevar el lienzo. Puede ser de pedal o mediante un interruptor.
  • Manivela: el sistema más clásico y que solamente se encuentra en los modelos de alta gama. Es el que tiene un diseño más tradicional, es más práctico y fácil de utilizar.

Esto hace referencia sobre todo a los caballetes de trípode o de estudio, aunque en los últimos tiempos también encontramos este tipo de sistemas en modelos de sobremesa. Sin embargo, en estos últimos y en algunos de caja también encontramos anclajes a presión que fijan el lienzo con palometas para que no se mueva mientras trabajamos.

Uno de los principales motivos por los que los caballetes resultan tan prácticos es que nos permiten trabajar más cómodamente gracias al ajuste de la altura o la posición del lienzo. (Fuente: Shironosov: 57068023/ 123rf.com)

Uso y portabilidad

Y si hablamos de comodidad, también tenemos que hacer referencia a la portabilidad. Porque, excepto que vayas a utilizar el caballete siempre en el mismo lugar, es importante que tengas en cuenta la facilidad o complejidad de transportarlo.

Y, aun utilizándolo siempre en el mismo lugar, es muy probable que necesites moverlo aunque sea unos metros.

Por ello, ya son muchos modelos los que cuentan con unas ruedas en sus patas que facilitan su movimiento. Eso sí, cerciórate de que las ruedas tienen un seguro resistente para garantizar la estabilidad mientras pintas. También fíjate en la posibilidad de plegarse que ofrece cada uno de ellos.

Además, si eres de los que les gusta salir a pintar al exterior (en un bonito parque o en un mirador), también te resultarán muy útiles los caballetes de tipo maletín o caja. Estos son los más portátiles de todos. De hecho, muchos artistas tienen uno para casa y otro de caja para cuando pintan fuera.

Otras funcionalidades

¿Sabías que también existen caballetes adaptados a personas con movilidad reducida? Pues sí. Este tipo de caballetes están conformados como si fuera un caballete de sobremesa que tiene incorporada la superficie sobre la que se coloca. Algo así como un escritorio con ruedas en el que tendrás a tu disposición todo lo necesario para pintar.

Dariel MirandaCodirector de Arte Miranda

“Los caballetes metálicos suelen presentar menos problemas frente a los agentes atmosféricos, siendo ideales para facultades, escuelas de arte y otros lugares donde el caballete vaya a ser usado de manera intensiva y despreocupada. En contrapartida, son menos estéticos que los de madera y, como una vez en nuestro estudio, el caballete pasa a ser como un mueble más de la casa, a muchos nos gustan más los de madera que los metálicos”.

Resumen

Hay muchos estudios que afirman que pintar es una de las actividades más relajantes y que más despejan nuestra mente. ¡Que se lo cuenten a los que se dedican a ello! Sea como fuere, cada vez somos más los aficionados a la pintura y no podemos aguantar ni un día más sin un caballete.

Además de los beneficios más obvios que nos aporta un caballete, sobre todo la comodidad y la postura correcta, este tipo de artículos mejorarán la calidad de nuestras pinturas. Gracias a ellos, tendremos una perspectiva mucho mejor de lo que estamos pintando. Y con la cantidad de modelos que hay, ¿cómo no vamos a encontrar nuestro caballete ideal?

Si te ha parecido útil nuestra guía sobre caballetes, compártela en redes sociales y déjanos un comentario. ¡Estaremos encantados de pintar contigo!

(Fuente de la imagen destacada: Lightfieldstudios: 120052456/ 123rf.com)

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Beatriz Cámara Traductora y redactora
Soy redactora freelance desde hace ya algún tiempo y creo que los ingredientes fundamentales para elaborar un artículo de calidad son el rigor en la información y un toquecito de buenas maneras. Dedico mi día a día a investigar y escribir sobre cosmética, belleza, crianza efectiva y productos para el hogar.