Última actualización: 17/08/2020

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Los champús sin sulfatos llevan un tiempo estando en boca de todos y es posible que tú también los uses o te hayas planteado usarlos. Parece que los champús con sulfatos pueden ser irritantes para el cuero cabelludo, pero, ¿sabemos de verdad qué son exactamente los sulfatos? Y, ¿para qué se utilizan? ¿De verdad son «perjudiciales» para todo el mundo?

¡Que no cunda el pánico! Los sulfatos funcionan como limpiadores para la piel y el cabello porque son capaces de disolver la grasa, y se usan mucho en productos de aseo personal porque son baratos y producen espuma. No son malos de por sí, pero su abuso puede provocar irritación y sequedad en la piel del cuerpo y en el cuero cabelludo.




Lo más importante

  • Los champús sin sulfatos son más suaves con el cabello y con el cuero cabelludo, y pueden ayudarte a acabar con la descamación y los picores de cabeza.
  • Aunque no son tan económicos como los champús convencionales, sus fórmulas cunden mucho. Además, hoy en día hay champús sin sulfatos que se adaptan a cada tipo de pelo.
  • A la hora de adquirir un champú sin sulfatos, te recomendamos que tengas en cuenta el tamaño del envase, la presencia o no de otros elementos nocivos y las necesidades de tu tipo de cabello.

Los mejores champús sin sulfatos del mercado: nuestras recomendaciones

El mercado de los champús sin sulfatos ha supuesto todo un boom, así que entendemos que puedas sentirte abrumada ante tal cantidad de información y de opciones disponibles. A continuación, hemos seleccionado y reseñado varios productos que nos han parecido adecuados, tanto por su composición como por su relación calidad-precio.

El champú sin sulfatos ideal para cabellos dañados

En caso de que tengas el cabello seco o deteriorado, te recomendamos el champú de reparación total de Válquer. Este producto no contiene sulfatos, pero tampoco sales, colorantes, siliconas o parabenos. En su fórmula encontramos caviar y proteínas de seda, que sirven para revitalizar el pelo y dejarlo suave y brillante. Está fabricado con agua descalcificada.

Está presentado en un envase de un litro de capacidad, con lo que resulta muy económico y apto para su uso diario por toda la familia. El laboratorio fabricante cumple con las normas ISO 9001, 14001, 22716 y Aenor I + D + i. El champú Válquer, además, no está testado en animales ―sí, dice tener caviar, pero este es de origen artificial― y tiene certificación Halal.

El mejor champú sin sulfatos con propiedades antiseborreicas

Este es otro de los mejores productos que se pueden encontrar sin sulfatos si lo que buscas es darle volumen y soltura al cabello. Aparte de no contener sulfatos, tampoco tiene en su fórmula parabenos ni siliconas. Además, es un champú antiseborreico que evita la caída del cabello, la aparición de la caspa ―es muy suave con el cuero cabelludo― y la producción de grasa.

Es adecuado para todo tipo de cabello y cuenta con ingredientes nutritivos, como aloe vera o aceite esencial de naranja amarga, que reconstituyen el pelo seco. Es un champú vegano e hipoalergénico, perfectamente apto para aquellas personas que huyan de los productos probados en animales. Además, está fabricado en Italia, lo cual siempre es una garantía.

El mejor champú sin sulfatos con algas ecológicas de Galicia

Nos encontramos aquí ante un producto con doble función: puede usarse tanto como champú como jabón de ducha. Por este motivo, es perfecto para llevártelo de viaje y ahorrarte un recipiente, o simplemente para aquellas personas más minimalistas con su aseo. No tiene sulfatos, por supuesto, y tampoco tiene parabenos ni sales añadidas.

Está fabricado a base de algas ecológicas de Galicia, así que además es un champú local. Lo único malo es que tiene un olor a algas que podría resultar demasiado intenso para algunas personas. Es adecuado para todo tipo de cabellos, hidrata y repara el cuero cabelludo y mantiene humectada la piel del cuerpo. No está testado en animales.

El mejor champú sin sulfatos con propiedades anticaida

Esta opción de VidalForce está compuesta con un 98 % de ingredientes naturales y cumple con todas las normas y certificaciones de calidad en este sentido. Aunque está especialmente indicado para aquellas personas que quieren frenar la caída del cabello, es apto para cualquier persona, dado que su fórmula suave e hidratante está repleta de vitaminas y antioxidantes.

Este champú anticaída no contiene sulfatos, aceites minerales, parabenos, ingredientes de origen animal o siliconas. Ayuda a reprimir la síntesis de lípidos al nivel de la dermis y a obstaculizar los receptores androgénicos, y también lleva a cabo una acción antiinflamatoria que ayuda a aumentar el tiempo de vida medio del pelo antes de su caída.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre champús sin sulfatos

Con el furor que vivimos recientemente con los productos de aseo y belleza lo más naturales posible, estamos sufriendo también una avalancha de información que no siempre es fácil de asimilar. Las redes están repletas de noticias diversas e incluso contradictorias, así que vamos a tratar de resolver de forma simple las dudas más habituales sobre champú sin sulfatos.

Los champús sin sulfato son adecuados para quienes necesitan lavarse el pelo todos los días. (Fuente: Ponzi: 40657969/ 123rf.com)

¿Qué son los sulfatos?

Los sulfatos se encuentran en la mayoría de productos de limpieza capilar, ¿pero sabes qué son? Básicamente, son tensioactivos que atraen agua y aceite. Para entendernos, son los elementos responsables de crear la espuma en champús y jabones y de arrastrar la suciedad. Son muy utilizados por la industria porque funcionan bien como detergente y tienen un bajo coste.

Lo malo es que nuestro cuero cabelludo no siempre es capaz de gestionar estos productos químicos. En palabras de la doctora Gloria Garnacho, dermatóloga y responsable de la unidad de salud capilar de la clínica Ruber de Madrid, «los sulfatos son uno de los surfactantes más eficaces, pero también más agresivos», especialmente para niños y personas sensibles.

¿Cómo puedo saber si mi champú habitual contiene sulfatos?

No te preocupes, porque detectarlos en el listado de ingredientes no es tan complicado. ¿Te suena la palabra «sulfate» de la etiqueta de tu champú? ¡Pues ahí están! No obstante, los sulfatos son una familia de compuestos químicos y cada uno de ellos tiene un nombre distinto, así que esto puede complicar un poco las cosas.

Es muy importante que te tomes un momento para leer la etiqueta antes de adquirir un nuevo producto. Entendemos que no siempre es fácil, pero hacer el esfuerzo de entenderlas es fundamental para no saturar nuestro cabello con químicos innecesarios. En caso de que quieras prescindir de los sulfatos, deberías evitar los siguientes ingredientes:

  • Sodium Lauryl Sulfate (sls)
  • Ammonium Laureth Sulfate (asl)
  • Sodium Alkyl Sulfate (sas)
  • Sodium Laureth Sulfate (sles)
  • Sodium Lauryl Sulfoacetate
  • Sodium Lauroyl Isoethionate
  • Sodium Lauroyl Taurate
  • Sodium Cocoyl Isoethionate
  • Sodium Lauroyl Methyl Isoethionate
  • Sodium Lauroyl Sarcosinate
  • Disodium Laureth Sulfosuccinate

Es importante elegir el champú según tu tipo de cabello.
(Fuente: Kolpakova: 11963030/ 123rf.com)

¿Por qué debes animarte a probar un champú sin sulfatos?

Como ya te hemos comentado, los sulfatos no son perjudiciales en sí, pero su abuso sí que puede resultar perjudicial, especialmente para personas que sufren sensibilidad en el cuero cabelludo o que padecen problemas cutáneos, como dermatitis seborreica. Con el tiempo, también pueden ir debilitando el cabello y la epidermis, incluso en personas sin problemas previos.

Aunque buena parte de la población los usa a diario sin consecuencias, también son muchos los que sufren picores o descamación sin saber el motivo. Prescindir de los sulfatos en el champú puede ser el primer paso para restituir el equilibrio del cuero cabelludo, equilibrar la producción de lípidos y aliviar este tipo de problemas, en resumidas cuentas.

¿Para qué tipo de cabellos son más adecuados los champús sin sulfatos?

Hoy en día, los fabricantes de champús sin sulfatos elaboran fórmulas que se adaptan a todos los tipos de cabello: seco, rizado, delicado, teñido o graso. No obstante, son especialmente recomendables para aquellas personas que se han sometido a tratamientos agresivos, como coloraciones agresivas o permanentes, dado que mantienen el color y además no son irritantes.

También son muy adecuados para quienes necesitan lavarse el pelo todos los días ―por tenerlo especialmente graso o por ir al gimnasio―, dado que son muy suaves con el cuero cabelludo. Las personas con pelo seco también notarán sus efectos positivos al no eliminar los aceites naturales del cabello y preservar la humedad de la piel.

Una de las ventajas de los champús sin sulfatos es que pueden utilizarse todos los días.
(Fuente: Kachmar: 70097121/ 123rf.com)

¿Qué ventajas y qué desventajas tienen los champús sin sulfatos?

Este tipo de champús son ideales para su uso diario por cualquier persona, incluidos niños pequeños, quienes tienen un cuero cabelludo especialmente sensible. Aunque los champús sin sulfatos funcionan bien para casi cualquier tipo de cabello, la verdad es que, como todo en esta vida, también tienen sus contras y es importante valorarlas.

Ventajas
  • Son respetuosos con la piel
  • Prolongan el efecto de la queratina
  • Aportan brillo y fuerza al pelo
  • Disminuyen el encrespamiento
  • Evitan la aparición de caspa
  • Pueden usarse a diario
  • No provocan alergias
Desventajas
  • Las personas con el pelo muy graso pueden notar que este no queda tan limpio
  • Producen menos espuma
  • No son capaces de eliminar las siliconas
  • Son más caros

¿Por qué los champús «naturales» dejan el pelo más seco?

Es probable que, cuando te decidas a usar un champú natural, notes que tu pelo está más seco. ¿Cómo puede ocurrir esto, si son tan respetuosos? Los champús convencionales inhibe la producción natural y controlada del sebo hasta el punto de desequilibrarla. Dan sensación de limpieza nada más lavar el pelo, pero los efectos a menudo apenas duran un día.

Dado que los productos no naturales provocan estas alteraciones en nuestro cuero cabelludo y las van «subsanando» a base de químicos perjudiciales ―es como la pescadilla que se muerde la cola, para entendernos―, cuando dejamos de usarlos, nuestro cabello puede tener un aspecto más seco y poco vital. Esto apenas durará unos días o un par de semanas, a lo sumo.

Es lo que se conoce como el proceso detox, del que hablaremos a continuación.

 En cualquier caso, si necesitas un extra de hidratación mientras dure la adaptación al champú natural, puedes recurrir a mascarillas naturales elaboradas a base de yema de huevo, aceite de oliva, zumo de limón, aceite de ricino y unas gotas de aceite esencial de romero.

¿Qué es el proceso detox y cuánto dura?

El proceso detox es la evolución por la que pasa tu cabello para liberarse de químicos perjudiciales, como los sulfatos, para, una vez pasado, poder recuperar sus procesos de regulación naturales que mantienen hidratado, equilibrado, suave y sano tanto el pelo como el cuero cabelludo. Muchas personas evitan dejar los productos convencionales por miedo a este proceso.

La desintoxicación del cabello no se produce tras el primer uso de un champú natural, sino que puede llevar varios días o incluso semanas que nuestro pelo se vaya desprendiendo de todas las sustancias que ha ido acumulando con el tiempo. Debes tener paciencia: en la última etapa del proceso podrás comprobar la mejoría de tu cabello, ¡el esfuerzo tiene su recompensa!

¿Qué otros ingredientes, además de los sulfatos, pueden resultar perjudiciales para el cabello y el cuero cabelludo?

Como ya te hemos ido contando a lo largo de esta guía, los sulfatos son solo uno de los ingredientes nocivos que puede contener un champú. Normalmente, los champús sin sulfatos tampoco incluyen en su fórmula estos otros ingredientes, pero no está de más tenerlos presentes para saber qué es lo que queremos evitar.

Ingrediente Características
Siliconas Las siliconas, especialmente la dimeticona, son muy utilizadas tanto en champús ―especialmente los que se etiquetan como hidratantes― como en acondicionadores y mascarillas. Después de usarlas, el cabello queda suave al tacto, pero también sellan la capa porosa del pelo y evitan que los nutrientes penetren en él.
Parabenos Los parabenos llevan en el punto de mira desde que un estudio publicado por la Universidad de Reading en el año 2004 los relacionase con el cáncer de mama y con alteraciones hormonales en el organismo. Los más habituales son el metilparabeno y el propilparabeno.
Lanolina La lanolina es un tipo de cera que tiene propiedades hidrófugas, por lo que se usa en productos recomendados para el cabello seco. El problema es que, además, contiene alcoholes que pueden desencadenar alergias.
Cloruro de sodio Los champús contienen sal ―sí, sal de la de toda la vida―, que aporta consistencia al producto. El problema es que la sal tiene la capacidad de deshidratar tanto el pelo como el cuero cabelludo, por lo que puede provocar descamaciones y picores.
Colorantes sintéticos Encontramos este tipo de ingredientes en los champús diseñados para cabellos teñidos. Pueden provocar hipersensibilidad e irritaciones en el cuero cabelludo.

¿Es lo mismo un champú sin sulfatos que un champú sin sal?

Desde que empezaron a popularizarse los champús sin sulfatos ha habido una importante confusión entre estos y los champús sin sal. No es de extrañar, dado que, si hacemos una búsqueda en la red, es probable que terminemos incluso más confundidas que antes de empezar a informarnos.
Lo cierto es que hay mucha desinformación.

Todo este lío tiene un porqué: en términos químicos, tanto la sal como los sulfatos son el mismo compuesto, es decir, sales. Lo que cambia es que la fórmula química de unas y otros es totalmente distinta ―la sal es cloruro sódico, mientras que los sulfatos provienen del ácido sulfúrico―, así como la función y los efectos que tienen sobre el pelo y el cuero cabelludo.

La sal que se añade a los champús y a otros líquidos de aseo personal únicamente tiene la función de aportar viscosidad al producto; la conocida como textura de gel. En cambio, los sulfatos sirven para limpiar y retirar del cuero cabelludo y del pelo la suciedad y la grasa que se van acumulando mediante la espuma que producen.

Los champús sin sulfato son amigables con el medio ambiente.
(Fuente: Goodluz: 15290641/ 123rf.com)

Criterios de compra

En caso de que hayas llegado a este apartado y todavía no tengas del todo claro qué debes tener en cuenta a la hora de adquirir un champú sin sulfatos, a continuación te presentamos y explicamos los criterios que, a nuestro juicio, no pueden pasarse por alto. Todos ellos son importantes, pero debes ser tú quien les dé mayor prioridad a unos o a otros:

  • Tamaño del envase
  • Producción local
  • Utilidad y tipo de cabello
  • Presencia de otros ingredientes nocivos
  • Fórmula del producto

Tamaño del envase

Puede parecer una obviedad, pero en este tipo de productos, que a menudo no resultan económicos, el tamaño del envase importa y mucho. Cuando compres un champú sin sulfatos online, presta mucha atención a la descripción de la capacidad del envase y no mires únicamente la fotografía, dado que las imágenes publicitarias pueden llevar a equívocos.

De todos modos, los fabricantes de este tipo de productos son conscientes de este «problema» y a menudo ofrecen sus champús en formatos grandes. No es raro encontrar champús sin sulfatos en botellas de un litro de capacidad, con lo que además contribuimos a reducir la producción de residuos plásticos y a cuidar el medioambiente.

Hay muchas marcas de champús sin sulfatos, escoge la que más se acomode a tus gustos y necesidades. (Fuente: Racorn: 21235159/ 123rf.com)

Producción local

En este artículo te hemos ofrecido varias opciones de champús que puedes adquirir en línea fácilmente. Entre ellas, había varias que eran de producción española. Normalmente, la preocupación por evitar los químicos perjudiciales en los productos de aseo personal va acompañada de una concienciación con el cuidado del medioambiente.

Uno de los conflictos a los que nos enfrentamos las personas que nos preocupamos por estas cuestiones es que a menudo no es fácil adquirir productos «éticos» que al mismo tiempo sean locales ―el transporte de las mercancías desde la otra punta del mundo es muy contaminante―. Por eso, nuestro consejo es que optes por champús de producción local.

Utilidad y tipo de cabello

Cuando los champús sin sulfatos comenzaron a aparecer en el mercado, no era sencillo encontrar productos adaptados a cada tipo de cabello. Sencillamente, había lo que había. Muchas personas empezaron a usarlos y desistieron porque las fórmulas de los productos disponibles no se adaptaba a su tipo de pelo. Hoy en día, esto ha cambiado.

Tipo de cabello Tipo de champú sin sulfatos recomendado
Cabellos rubios naturales Champú a base de manzanilla, que realce los reflejos naturales del pelo.
Cabello teñido Productos especialmente suaves o que incluyen en sus fórmulas intensificadores naturales del color para que el tono dure más tiempo.
Cabellos con mechas Champús hidratantes que reparen las zonas decoloradas.
Cabello que se cae Productos fortalecedores.
Cabellos rizados Champús hidratantes que eviten el encrespamiento y que definan los bucles.
Cabellos secos Opta por productos que cuenten en sus fórmulas con ingredientes nutritivos, como aceite de oliva, aguacate o almendras.
Cabellos grasos Champú que regule la producción de grasa.
Cabellos lisos y sin volumen Champús que aporten volumen, mejor prescindir de acondicionadores y productos hidratantes.

Presencia de otros ingredientes nocivos

Ya te hemos hablado de esta cuestión, pero es muy importante tenerla en cuenta al comprar un champú sin sulfatos. No servirá de mucho que evitemos los sulfatos si seguimos utilizando otros ingredientes como siliconas o parabenos, entre otros. La buena noticia es que es frecuente que un champú que no incluya sulfatos tampoco incluya otros compuestos nocivos.

En cualquier caso, nuestro consejo es que no te confíes. Tómate un momento para leer detenidamente la etiqueta en busca de todos esos ingredientes que quieres evitar. Lo sabemos: supone un esfuerzo que no siempre estamos dispuestas a asumir, pero saber qué nos estamos aplicando en la cabeza ―que no deja de formar parte de nuestro cuerpo― merece la pena.

Fórmula del producto

Además de siliconas, parabenos, lanolinas, sales y colorantes sintéticos, en la fórmula de un champú hay muchos otros ingredientes. Muchos de ellos son imprescindibles, mientras que otros no lo son tanto. De nuevo, te recomendamos que aprendas a leer las etiquetas de los productos de aseo que utilizas cada día para así convertirte en una consumidora responsable.

Por ejemplo, no es necesario que un champú produzca mucha espuma ―normalmente, los responsables de ella son los propios sulfatos― y tampoco es importante que el champú tenga un color agradable a la vista ―que se consigue mediante colorantes artificiales―. Los aromas fuertes no son naturales ―se obtienen de forma sintética― ni imprescindibles.

Resumen

Los champús sin sulfatos están indudablemente de moda, pero, ¡ojalá todas las modas fuesen tan saludables como esta! Como has podido leer a lo largo de este artículo, este tipo de productos son respetuosos con el pelo y con el cuero cabelludo. Hoy en día, hay multitud de opciones en el mercado que se adaptan a cada tipo de cabello.

Deseamos que este artículo te haya ayudado a entender un poco mejor qué son eso de los sulfatos y a decidir si estás dispuesta o no a pasar por el tedioso proceso detox de tu cabello. No vamos a decirte que no es duro, pero sí que podemos asegurarte que merece la pena tener un poco de paciencia, ¡seguro que tu pelo te lo va a agradecer!

¿Has probado ya los champús sin sulfatos? ¿Te han ido bien? Háblanos de tus experiencias en los comentarios, ¡estamos deseando leerlas! En caso de que nuestro artículo te haya gustado, te invitamos a que lo compartas en tus redes sociales.

(Fuente de la imagen destacada: Torwai Suebsri: 81560069/ 123rf.com)

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