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Última actualización: 11/08/2020

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Debido a ciertas dolencias y enfermedades, algunas personas necesitan un aporte suplementario de oxígeno. Esta carencia se puede suplir con un concentrador de oxígeno o con botellas estándar. Estas últimas no son la mejor opción, pues suelen ser pesadas y poco manejables, y además es preciso sustituirlas o rellenarlas cuando se agotan.

La mejor opción para las personas que necesitan un aporte extra de oxígeno son los concentradores de oxígeno, también llamados generadores de oxígeno. Su utilización no afecta a la calidad de vida de quien precisa su utilización, ya que suelen ser ligeros y manejables. Además, funcionan sin tanques ni botellas suplementarias.




Lo más importante

  • Los concentradores de oxígeno son la opción ideal para el tratamiento con oxigenoterapia que precisan las personas con problemas respiratorios. Permiten una mejor calidad de vida frente a los costosos e incómodos tanques de oxígeno. Los generadores de oxígeno siempre deben usarse bajo supervisión médica.
  • Estos aparatos concentran el oxígeno del aire, suministrándolo al paciente con una pureza de hasta el 95 %. Son más baratos y seguros que las bombonas de oxígeno licuado y apenas requieren mantenimiento. Los modelos a batería permiten al paciente trasladarse sin estar atado al suministro eléctrico.
  • Antes de adquirir un concentrador de oxígeno debemos consultar previamente con nuestro médico. Hecho esto, escogeremos un modelo capaz de suministrarnos la cantidad y concentración de oxígeno que nos hayan prescrito. Otros factores importantes son la emisión de ruido y que sea fácil de manejar, entre otros.

Los mejores concentradores de oxígeno: nuestras recomendaciones

Los generadores de oxígeno son dispositivos médicos y, como tales, debemos ser especialmente cuidadosos a la hora de elegir el más adecuado. Sin embargo, no suponen apenas riesgos para la salud, siempre que se sigan una serie de precauciones básicas. Pero ¿cuál comprar? He aquí una selección con los mejores concentradores de oxígeno.

El mejor concentrador de oxígeno para ayudarte a dormir

Este aparato puede ser utilizado por personas con dificultades para dormir, ya que el flujo de oxígeno facilita el sueño. A ello contribuye que no produce demasiado ruido, alrededor de 45 dB (decibelios).

Aunque no se trata de un concentrador médico, este aparato es capaz de proporcionar un flujo constante de oxígeno de entre 1 y 6 litros por minuto. Dispone de una pantalla de control LED, así como de mando a distancia. Su vida útil estimada es de 10 años.

El mejor concentrador de oxígeno con batería

Este generador es ideal para circunstancias en las que no tengamos a mano un enchufe. Su batería de litio de gran capacidad brinda hasta noventa minutos de funcionamiento. Además, pesa muy poco (apenas 4 kg) y es fácil de llevar gracias a su mochila de transporte.

Quienes lo han probado destacan su bajo nivel de ruido (unos 48 dB) y los accesorios que incluye. Esta máquina está recomendada para personas que precisen entre 2 y 3 litros de oxígeno por minuto.

El concentrador de oxígeno mejor valorado

Este generador de oxígeno Philips se encuentra entre los mejor valorados a pesar de su elevado precio. Soporta un uso intensivo, alcanzando concentraciones de hasta el 97 % y un caudal de oxígeno entre 0,5 y 5 litros/minuto.

Los usuarios destacan su bajo nivel de ruido. También su eficacia para generar una cantidad de oxígeno superior a la de otros equipos, similar a la que proporciona una bombona medicinal.

El concentrador de oxígeno más fácil de utilizar

Silencioso (alrededor de 48 dB) y de bajo consumo eléctrico, este generador de oxígeno doméstico es de lo más sencillos de usar, según sus usuarios. Tiene un intuitivo panel táctil, así como control remoto. Quienes lo han probado destacan también que es fácil de transportar.

Este dispositivo trae todos los accesorios necesarios para su uso inmediato, algo que no es habitual en muchos modelos. Es capaz de generar entre 1 y 5 litros de oxígeno por minuto.

Guía de compras: lo que debes saber sobre los concentradores de oxígeno

La oxigenoterapia es un tratamiento médico consistente en la administración de oxígeno en concentraciones más elevadas a la habituales en nuestra atmósfera. Para dicho tratamiento se utilizan tanto bombonas rellenables como concentradores de oxígeno. A continuación, te contamos todo lo que debes saber sobre los también llamados generadores de oxígeno.

Los concentradores de oxígeno son la opción ideal para el tratamiento con oxigenoterapia que precisan las personas con problemas respiratorios. (Fuente: Klochan: 13787176/ 123rf.com)

¿Qué es un concentrador de oxígeno?

Los generadores de oxígeno son aparatos que concentran el oxígeno del aire, dando como resultado una mezcla con un alto porcentaje de dicho gas. Gracias a este dispositivo, el nivel del oxígeno en la sangre del paciente se mantiene en un nivel estable. Es el tratamiento conocido como oxigenoterapia.

Estos aparatos proporcionan un flujo continuo de oxígeno al paciente, siempre que haya suministro eléctrico que les permita funcionar. Estas máquinas de oxígeno se utilizan cada vez más en sustitución de las tradicionales bombonas. Aparte de que deben ser rellenadas con frecuencia, las botellas de oxígeno pueden ocasionar accidentes si no se manejan adecuadamente.

¿Qué es mejor, el concentrador de oxígeno o el tanque rellenable?

Tanto las bombonas de gas como los concentradores de oxígeno son aparatos cuyo uso debe estar sujeto a la supervisión médica. En ningún caso deben ser utilizados por cuenta y riesgo del paciente, aunque los generadores de oxígeno puedan adquirirse libremente. A pesar de que ambos sistemas tienen la misma finalidad, existen ciertas diferencias.

  • Concentración de oxígeno. Los tanques rellenables aportan oxígeno en una concentración del 99,5 %. Los concentradores, por su parte, suelen aportar entre un 90 y un 95 %, pero en ningún caso menos del 82 % (1).
  • Flujo de oxígeno. En ambos sistemas, el caudal de oxígeno que llega al paciente es regulable. En general, cuantos más litros por minuto de oxígeno genere el concentrador, menor será su nivel de concentración.
  • Coste. Los generadores de oxígeno consumen relativamente poca energía, entre 280 y 600 W (vatios) dependiendo del modelo. Los sistemas que emplean oxígeno licuado o a presión no precisan electricidad para funcionar, pero el coste de rellenar los envases es muy alto.
  • Idoneidad. El uso del generador no se recomienda a personas a las que se le haya prescrito un flujo de oxígeno mayor de 5 litros por minuto.
  • Calidad de vida. Los concentradores de oxígeno con batería permiten que el paciente pueda salir de casa y hacer una vida normal. Raramente superan los 6 kg. Además, muchos pueden conectarse también al mechero del coche. Los concentradores más grandes, llamados estacionarios, disponen de ruedas para moverlos más fácilmente.

¿Qué personas pueden necesitar un generador de oxígeno?

Generalmente, las personas que necesitan un tratamiento de oxigenoterapia son aquellas que padecen enfermedades del sistema respiratorio. Neumonía, EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), enfermedades neuromusculares o fibrosis pulmonar son algunos de los trastornos que ayudan a tratar los generadores de oxígeno.

Estos aparatos deben ser usados siempre bajo vigilancia médica. Solo un profesional de la salud puede saber la cantidad de oxígeno y el nivel de concentración que necesita nuestro organismo. De ahí que, aunque los concentradores se comercialicen libremente, es vital contar con el consejo previo de nuestro médico de cabecera o especialista.

¿Cómo funciona un concentrador de oxígeno?

El aire que respiramos está compuesto por un 21 % de oxígeno, un 78 % de nitrógeno y un 1 % de otros gases. Los concentradores de oxígeno filtran el aire circundante al paciente, reteniendo y eliminando el nitrógeno de modo que la concentración de oxígeno alcance el 90-95 %. El proceso se realiza en un filtro molecular cuyo componente básico es un mineral llamado zeolita.

Los generadores de oxígeno están compuestos, básicamente, por un compresor de aire, dos filtros de zeolita y un tanque de compensación de presión. Es este tanque el que suministra el oxígeno concentrado al paciente. Los concentradores modernos adaptan la dosis de oxígeno a la respiración del paciente mediante sensores que detectan el ciclo de respiración.

Estos aparatos concentran el oxígeno del aire, suministrándolo al paciente con una pureza de hasta el 95 %. (Fuente: Worathat: 69565240/ 123rf.com)

Mantenimiento de los concentradores de oxígeno

Para su funcionamiento, los concentradores captan el aire de su alrededor haciéndolo pasar por un filtro. En dicho filtro se pueden acumular polvo, pelos y suciedad diversa, lo que puede afectar al funcionamiento del aparato.

  1. Es recomendable, por tanto, limpiar la entrada de aire una vez por semana o con la periodicidad que marque el fabricante. Extraer el filtro es sencillo, solo hay que seguir las pautas del manual de instrucciones.
  2. Una vez extraído, se puede lavar con agua corriente y, si se desea, añadir un poco de jabón.
  3. Cuando esté limpio, hay que dejarlo secar bien antes de volver a colocarlo en la máquina. Los filtros tienen una vida útil de entre seis meses y un año, dependiendo del modelo.

Los concentradores de oxígeno, ¿suponen algún riesgo para la salud?

Según los doctores J. Escarrabill, C. Monasterio y R. Estopa, del Servei de Pneumologia del Hospital de Bellvitge, L'Hospitalet (Barcelona), los concentradores de oxígeno son aparatos seguros. No obstante, subrayan que deben ser revisados periódicamente. También hablan de la necesidad de que incorporen una alarma ante una eventual caída de la concentración de oxígeno (2).

Un primer paso para garantizar un uso seguro del concentrador es leer detenidamente su manual de instrucciones. Debemos colocarlo en una superficie plana y estable. Asimismo, es importante comprobar que no haya enchufes ni conexiones eléctricas defectuosas cerca del concentrador. El oxígeno no es inflamable, pero facilita la combustión.

Debemos evitar colocar el concentrador de oxígeno a la intemperie; en todo momento debe estar alejado de la humedad y de fuentes de calor. También debemos separarlo de muebles y paredes al menos 30 cm. La estancia donde vayamos a usar el generador de oxígeno debe estar seca y bien ventilada (1).

Criterios de compra

Los concentradores de oxígeno se han convertido en la opción prioritaria para la mayoría de las personas con trastornos del aparato respiratorio. La reducción de peso y tamaño ha hecho posible que estos aparatos brinden al paciente una calidad de vida difícil de lograr con los tanques y botellas de oxígeno. Pero ¿cómo elegir el más adecuado?

Primero, acudir al médico

Lo hemos repetido varias veces en este artículo: los concentradores de oxígeno han de ser utilizados bajo supervisión médica. No obstante, algunos médicos siguen siendo reacios a recetar o recomendar estos aparatos. Sin embargo, no existe ninguna evidencia de que el uso de los generadores de oxígeno sea menos efectivo que la oxigenoterapia mediante tanques o botellas.

Los generadores de oxígeno producen este gas a demanda, o sea, solo suministran oxígeno al inspirar. Este sistema está actualmente muy perfeccionado, y es adecuado para la mayoría de los pacientes. Sin embargo, hay casos en los que el facultativo decide que el oxígeno envasado es la única opción, quedando descartado el concentrador.

Son más baratos y seguros que las bombonas de oxígeno licuado y apenas requieren mantenimiento. Los modelos a batería permiten al paciente trasladarse sin estar atado al suministro eléctrico. (Fuente: Young: 51852987/ 123rf.com)

Necesidades de oxígeno

Tras acudir a nuestro facultativo estaremos en condiciones de elegir nuestro generador de oxígeno. Un factor clave es conocer con qué frecuencia necesitaremos un aporte de oxígeno suplementario. Los mejores concentradores pueden funcionar de forma ilimitada siempre que haya suministro eléctrico. Algunos modelos incluyen una batería auxiliar para cortes de corriente.

Los pacientes que necesiten un aporte continuo de oxígeno deben tener un sistema de respaldo de modo que, en caso de corte de energía, el concentrador siga funcionando. Otra opción es disponer de un sistema de oxigenoterapia tradicional, es decir, una bombona de oxígeno licuado o a presión. De este modo, el paciente nunca se queda sin oxígeno.

Caudal y concentración de oxígeno

Otro factor clave al elegir un concentrador es conocer el flujo y la concentración de oxígeno que necesitamos. La mayoría de estos aparatos puede producir desde 0,1 litros de oxígeno por minuto hasta 5 l/minuto. Los concentradores estacionarios más potentes pueden llegan hasta los 10 l/minuto. El flujo de los equipos portátiles no suele sobrepasar los 3 l/minuto.

En cuanto a la concentración, estos aparatos producen oxígeno con una pureza del 82 al 95,5 %. En ningún caso debes adquirir un concentrador que produzca oxígeno con un porcentaje inferior al 82 %. Los mejores aparatos disponen de alarmas en caso de que se alcance dicho nivel mínimo por cualquier circunstancia.

Los generadores de oxígeno siempre deben usarse bajo supervisión médica. (Fuente: Noiwiset: 80192654/ 123rf.com)

Tamaño

Existe una amplia variedad de concentradores de oxígeno: desde los portátiles a batería, de apenas 4 kg, hasta pesados aparatos —los estacionarios— de más de 20 kg. Lo normal es que los generadores de oxígeno domésticos pesen entre 5 y 7 kg, y que estén dotados de ruedas o asas para su transporte de una habitación a otra.

Controles

Todo concentrador debe estar equipado con un control de flujo o flujómetro. También debe tener alarmas que indiquen diversas contingencias: baja concentración, incremento o descenso de presión, batería baja o corte eléctrico, entre otras. Muchos generadores domésticos disponen de cómodas pantallas táctiles informativas muy fáciles de manejar.

Diseño

Existen muchos tipos de concentradores: desde pequeños aparatos portátiles hasta grandes cajas con ruedas difíciles de trasladar. La mayoría cuenta con un asas o ruedas para trasladarlos de un lugar a otro, aunque los expertos recomiendan no moverlos demasiado. Debes comprobar también que la limpieza del filtro sea fácil de hacer.

Emisión de ruido

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), los concentradores de oxígeno no deben emitir más de 50 dB al funcionar. Este sonido es producido principalmente por el compresor de aire del aparato. El nivel sonoro de la mayoría de los equipos domésticos oscila entre los 40-48 dB, entre el ruido provocado por una conversación y el causado por un grupo de personas (1).

Humidificador y nebulizador

Casi todos los concentradores de oxígeno domésticos cuentan con humidificadores o, al menos, con la posibilidad de adaptarle uno. En todo caso, el uso de este accesorio dependerá siempre de tus necesidades como paciente. El agua de estos recipientes debe cambiarse regularmente para evitar una posible contaminación.

Algunos de estos aparatos disponen de un nebulizador para la dosificación de algún medicamento en aerosol. Se trata de una función muy útil para aquellas personas que necesiten un determinado tratamiento vía nasal. Algunos concentradores emiten momentáneamente oxígeno a alta presión para impulsar el medicamento a través del nebulizador.

Accesorios

Además de tu concentrador de oxígeno, es posible que debas adquirir ciertos accesorios, como un oxímetro de pulso. Son unos pequeños dispositivos capaces de determinar el nivel de oxígeno en la sangre que se colocan en el dedo o en el lóbulo de la oreja. También necesitarás tubos, puntas y mascarillas nasales para la toma de oxígeno.

Muchos generadores de oxígeno incluyen todos los accesorios necesarios para un uso inmediato. No obstante, a veces ocurre que no son los más adecuados, por lo que deberás adquirir otros de mayor calidad. Debes tenerlo en cuenta, ya que puedes estar pagando de más por un equipo con accesorios que no son los mejores o que no necesitas.

Manual de instrucciones

Estos aparatos requieren que vengan acompañados de un manual de instrucciones en español. Si viene en otro idioma, el servicio posventa del fabricante deberá proporcionar al cliente unas instrucciones adecuadamente traducidas. También debemos verificar que en las características técnicas se especifique que el aparato cumple con la norma de calidad ISO 80601-2-69:2014 (3).

Resumen

La oxigenoterapia es un tratamiento que se prescribe a algunas personas con trastornos respiratorios. Este procedimiento médico se lleva a cabo con los concentradores de oxígeno, llamados también generadores de oxígeno. Estas máquinas captan el aire circundante y lo transforman en oxígeno casi puro.

En el artículo que acabas de leer hemos intentado aclararte el funcionamiento de estos útiles aparatos, así como sus ventajas frente a la tradicional bombona de oxígeno. Aunque se comercializan libremente, su uso siempre debe estar controlado por un médico. Nuestro criterios de compra te ayudarán a elegir el concentrador más adecuado para ti.

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(Fuente de la imagen destacada: Mach: 151505748/ 123rf.com)

Referencias (3)

1. Especificaciones técnicas de los concentradores de oxígeno [Internet]. Organización Mundial de la Salud; 2016 [cited 5 August 2020].
Fuente

2. Escarrabill J, Monasterio C, Estopá R. Oxigenoterapia. Efectos secundarios. Yatrogenia [Internet]. Archivos de Bronconeumología. 1993 [cited 6 August 2020].
Fuente

3. ISO 80601-2-69:2014 Medical electrical equipment — Part 2-69: Particular requirements for basic safety and essential performance of oxygen concentrator equipment [Internet]. iso.org. 2014 [cited 6 August 2020].
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Diego Sánchez Periodista
Enamorado de la literatura en general y de la ciencia ficción en particular. Internauta autodidacta, experimentado bloguero y friki en su sentido más amplio desde antes de que existiera el término.
Artículo informativo
Especificaciones técnicas de los concentradores de oxígeno [Internet]. Organización Mundial de la Salud; 2016 [cited 5 August 2020].
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Escarrabill J, Monasterio C, Estopá R. Oxigenoterapia. Efectos secundarios. Yatrogenia [Internet]. Archivos de Bronconeumología. 1993 [cited 6 August 2020].
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ISO 80601-2-69:2014 Medical electrical equipment — Part 2-69: Particular requirements for basic safety and essential performance of oxygen concentrator equipment [Internet]. iso.org. 2014 [cited 6 August 2020].
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