¿Te imaginas perder todas tus fotos de un plumazo? ¿Extraviar todos los archivos y documentos almacenados en tu ordenador por culpa de un fallo en el disco duro? ¿O, simplemente, no ser capaz de almacenar todo lo que necesitas porque la capacidad de tu disco es muy limitada? Para evitar esos inconvenientes hay que elegir bien el disco duro interno de nuestro ordenador.

El disco duro interno es uno de los componentes esenciales de un ordenador o cualquier otro dispositivo electrónico con capacidad de almacenamiento. Son la memoria de esos dispositivos, el elemento que los capacita para guardar fotografías, música, vídeo, videojuegos, presentaciones y documentos de trabajo y mucho más. Por eso, vamos a conocer un poco mejor el producto.

Lo más importante

  • El disco duro interno es un elemento de hardware que almacena todos los datos y programas contenidos en un ordenador o dispositivo electrónico. Dentro del ordenador, se integran en la placa base, que es otro elemento esencial del dispositivo.
  • El disco duro interno suele estar compuesto por varios platos conectados a un eje que, a través de sus cabezales, graba y lee los elementos cuando gira a gran velocidad. Esa velocidad, variable, determina cómo de rápidas son la lectura y la grabación.
  • La capacidad de almacenamiento del disco duro interno se mide en gigabytes o incluso en terabytes −mayor cantidad de datos almacenados−. La elección de un modelo u otro basándose en este factor es la más habitual entre los usuarios.

Los mejores discos duros internos del mercado: nuestras recomendaciones

En esta sección traemos algunos de los modelos de discos duros internos más interesantes y atractivos del mercado. De esta forma, el lector podrá hacerse una idea de las características y precios aproximados antes de realizar la inversión. Por una parte, mostraremos las características técnicas más relevantes; por otra, el precio final del producto.

El disco duro interno más vendido

Este modelo de la marca Kingston del tipo SSD −disco duro sólido− es el más vendido en Amazon. Empezando por su factor de forma, y al ser SSD, este es de 2,5 pulgadas.

Tiene una interfaz Serial ATA-600, capaz de ofrecer velocidades de lectura y escritura de hasta 500 y 450 megabytes por segundo, respectivamente. La capacidad de almacenamiento es de 240 gigabytes. Mide 10 x 0,7 x 7 centímetros.

El mejor disco duro interno HDD

El modelo BarraCuda ST4000DM004 de Seagate cuenta con la bendición de los expertos si lo que buscamos es un disco duro interno de tipo HDD −disco duro magnético−.

Con un factor de forma de 3,5 pulgadas, ofrece cuatro terabytes de almacenamiento y una memoria caché de 256 megabytes. Tiene una interfaz Serial ATA-600 y su velocidad es de 5.400 revoluciones por minuto. Mide 5,7 x 4 x 0,8 centímetros.

El mejor disco duro interno del mercado

Aunque casi todo es opinable, y habrá quien se quede con otros modelos, nosotros vamos a romper una lanza a favor de este de HGST −el Ultrastar He10− como el mejor del mercado. O, al menos, uno de los que ofrecen mejores prestaciones.

Prueba de ello son sus 10 terabytes de capacidad, su interfaz Serial ATA III y sus 7.200 revoluciones por minuto. Es un modelo HDD, con formato de 3,5 pulgadas.

El disco duro interno más económico

Un modelo económico pero eficiente, que ofrece prestaciones suficientes para un usuario medio, es este de Western Digital. Su capacidad de almacenamiento es de 320 gigabytes y la interfaz es Serial ATA II.

Gira a 7.200 revoluciones por minuto, lo que facilita la rápida lectura y grabación. Es del tipo HDD −factor de forma de 3,5 pulgadas− y sus medidas son 21,1 x 16,5 x 12,2 centímetros.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre el disco duro interno

En este apartado vamos a explicar los aspectos técnicos y mecánicos más relevantes del disco duro interno, así como las características que definen su funcionamiento y su rendimiento. Creemos que es una buena forma de familiarizarse con el producto antes de decidir qué modelo comprar. La elección de elementos de hardware siempre requiere de una aproximación técnica.

Disco duro externo en fondo amarillo

El disco duro interno es uno de los componentes esenciales de un ordenador o cualquier otro dispositivo electrónico con capacidad de almacenamiento. (Fuente: Rawpixel: 109637832/ 123rf.com)

¿Qué es un disco duro interno?

El disco duro interno es un elemento de hardware integrado en un dispositivo electrónico para el que realiza funciones de almacenamiento. La tarea principal del disco duro interno −que, a diferencia del disco duro externo, está ensamblado mediante algún tipo de conexión al resto del engranaje mecánico− es almacenar archivos y programas, y permitir su lectura posterior.

Hoy en día, podemos encontrar discos duros internos en prácticamente cualquier dispositivo electrónico: ordenadores −de sobremesa y portátiles−, tablets, teléfonos móviles, televisores o consolas de videojuegos, entre otros. Por lo tanto, pueden almacenar una variedad heterogénea de archivos, como fotografías, vídeos, audios, juegos o software.

¿Qué tipos de disco duro interno hay?

En general, existen dos tipologías dominantes y bien diferenciadas de discos duros internos. Por un lado, tenemos los HDD o Hard Drive Disk −discos duros magnéticos−; por el otro, los SSD o Solid State Disk −discos duros sólidos −. La diferencia principal entre ambos es que los primeros realizan un almacenaje físico, y los segundos, a través de memorias flash.

Esto significa que su estructura y componentes también son distintos. Así, los HDD cuentan con uno o varios discos unidos por un eje y unos cabezales que graban y leen los contenidos conforme el eje se mueve. Los SSD, por su parte, no cuentan con elementos móviles, sino que guardan los datos en una memoria no volátil, sin cabezales ni otros componentes mecánicos.

Disco duro interno junto a disco SSD

Hoy en día, podemos encontrar discos duros internos en prácticamente cualquier dispositivo electrónico. (Fuente: Adrianhancu: 26967114/ 123rf.com)

¿Cómo funciona un disco duro interno?

El funcionamiento del disco duro interno, como acabamos de comentar, dependerá de su tipología. En el caso de los HDD o discos duros magnéticos, los procesos de grabación y lectura se producen gracias a la rotación de los discos, que a su vez desplazan el eje que los une. Esto hace que las agujas se posen sobre los discos grabando −escritura− o reproduciendo −lectura−.

Por su parte, al carecer de cualquier tipo de elemento mecánico, los SSD o discos sólidos almacenan los contenidos en microchips con memorias flash que se encuentran interconectadas entre sí. En lugar de los cabezales de los HDD, tienen un procesador que ejecuta las operaciones de lectura y escritura, aumentando la eficiencia y evitando fallos mecánicos.

¿De qué depende la velocidad del disco duro interno?

La velocidad del disco a la hora de grabar y reproducir los elementos grabados es otro factor que suele interesar a los usuarios. En realidad, nos encontramos de nuevo ante la problemática del tipo de disco duro interno. En el caso de los HDD, se mide en revoluciones por minuto, que expresan el número de vueltas o rotaciones de cada disco en ese lapso de tiempo.

Por su parte, en los SDD −mucho más rápidos, al no depender de un elemento mecánico− este parámetro se expresa en megabytes por segundo. En este caso no se mide la velocidad de rotación de un elemento que no existe, sino la rapidez con la que se mueven los datos entre los microchips interconectados del disco. Es el funcionamiento característico de las memorias flash.

Disco duro interno sobre madera

El disco duro interno es un elemento de hardware integrado en un dispositivo electrónico para el que realiza funciones de almacenamiento. (Fuente: Rawpixel: 85968775/ 123rf.com)

¿Qué es la interfaz del disco duro y qué tipos hay?

Podemos simplificar el concepto de interfaz y explicarlo como la forma o el modo de comunicación entre el disco duro interno y el ordenador u otro dispositivo electrónico al que se encuentre conectado. De ello dependerá, por lo tanto, el correcto funcionamiento del disco duro.

Como es lógico, no todos los discos son compatibles con todos los dispositivos.

Los dos tipos de interfaz más comunes se llaman SATA −Serial ATA− y PCIe. El primero ofrece múltiples variantes que han ido evolucionado técnicamente con el tiempo. Así, encontramos los SATA 1.0, SATA 2.0 y SATA 3.0, siendo compatibles los más recientes con los más antiguos y ofreciendo los 3.0 una mayor velocidad. La interfaz PCIe garantiza una velocidad aún mayor.

¿Qué es la memoria caché de un disco duro interno y para qué sirve?

La memoria caché o buffer del almacenamiento del disco duro interno puede definirse como el espacio que el disco dedica a aquellos archivos o ficheros que se abren de forma más habitual. Es decir, aquellos a los que nosotros o el propio equipo, durante su arranque, accedemos con mayor frecuencia. También es el limbo de los datos que esperan a ser leídos o grabados.

Esta característica técnica se mide en megabytes −un clásico en desuso−, y varía en un rango más o menos amplio. Nuevamente, apreciamos diferencias notables entre los discos duros internos HDD y SSD: los primeros ofrecen desde ocho megabytes hasta 256, más o menos; los segundos suelen comenzar ya en valores superiores, en torno a los 32 megabytes de memoria caché.

Hombre reparando disco duro

La velocidad del disco a la hora de grabar y reproducir los elementos grabados es otro factor que suele interesar a los usuarios. (Fuente: Rawpixel: 85862647/ 123rf.com)

¿Cómo sé si un disco duro interno es compatible con mi dispositivo?

A la hora de comprar un disco duro interno para un dispositivo que ya tenemos −es decir, para reemplazar un disco ya existente−, es importante ver primero si existe compatibilidad entre el disco duro interno y el dispositivo. En general, hay que ponderar tres factores: el tamaño del disco, el tipo de conexión y el sistema operativo del dispositivo.

El tamaño es un factor muy restrictivo, pues se trata de una cuestión de encaje: o hay espacio para el disco o no lo hay. Los otros dos factores son más flexibles, en el sentido de que, por ejemplo, un disco SATA 3.0 es compatible con un PC que no admita esa interfaz −pero sí SATA 1.0 o 2.0−, aunque el rendimiento no será óptimo y no sacaremos todo el provecho del disco.

Tabla comparativa de modelos de disco duro interno

En la siguiente tabla veremos de forma esquemática las principales características de cada modelo de disco duro interno incluido en nuestro ranking. Así, será más fácil y práctico ver cuál se adapta mejor a lo que estamos buscando:

Modelo Kingston A400 Seagate BarraCuda ST4000DM004 HGST Ultrastar He10 Western Digital Caviar Bleu
Tipo SSD. HDD. HDD. HDD.
Almacenamiento 240 gigabytes. 4 terabytes. 10 terabytes 320 gigabytes.
Interfaz SATA-600. SATA-600. SATA III. SATA II.
Memoria caché N/A. 256 megabytes. 256 megabytes. 8 megabytes
Medidas 10 x 0,7 x 7 cm. 5,7 x 4 x 0,8 cm. 10,2 x 14,7 x 2,6 cm. 21,1 x 16,5 x 12,2 cm.

Criterios de compra

Vistos los elementos característicos del disco duro interno y comparados los modelos más recomendables del mercado, es hora de determinar qué características de las que hemos visto deben guiar nuestra compra. Veamos qué criterios debemos seguir para elegir el disco duro interno que mejor se adapta a nuestras necesidades y a las características de nuestro ordenador:

  • Capacidad de almacenamiento
  • Dimensiones del disco duro
  • Compatibilidad con el dispositivo en el que se integra
  • Velocidad de lectura y escritura/grabación
  • Memoria caché o buffer

Capacidad de almacenamiento

Como ya señalamos al inicio del artículo, la capacidad de almacenamiento suele ser el factor estrella a la hora de elegir el disco duro interno. O, al menos, el criterio de desempate entre varios modelos similares. De ello dependerá la cantidad de archivos y programas que podremos almacenar en nuestro dispositivo, así que también debemos valorar para qué lo utilizamos.

No es lo mismo almacenar fotografías y documentos de Office, junto con programas básicos, que videojuegos, películas y otros archivos pesados como presentaciones o trabajos en programas de diseño. Por lo tanto, este criterio tiene mucho que ver con el tipo de usuario y de dispositivo −ordenador, tablet o videoconsola, entre otros− en el que se vaya a integrar.

Disco duro listo para reparación

El tamaño es un factor muy restrictivo, pues se trata de una cuestión de encaje: o hay espacio para el disco o no lo hay. (Fuente: Rawpixel: 100101853/ 123rf.com)

Dimensiones del disco duro

Este criterio es muy relevante si estamos buscando un disco duro interno que integrar en un dispositivo ya existente −si estamos comparando, por ejemplo, ordenadores nuevos en base a su disco duro interno, no resulta esencial−. Esto se debe a que, como vimos, existen diferentes medidas e incluso formas físicas que impiden la instalación en cualquier dispositivo.

Recordemos que el tamaño de un disco duro de un ordenador de sobremesa −generalmente, de 3,5 pulgadas− difiere del de un ordenador portátil −la mayoría son de 2,5 pulgadas− y del que utilizan las videoconsolas −la más popular del mercado utiliza también el de 2,5 pulgadas−. Por eso, a la hora de elegir un disco duro interno hay que asegurarse de su encaje.

Compatibilidad con el dispositivo en el que se integra

La compatibilidad entre el disco duro y el dispositivo es fundamental. Como indicamos en el apartado inmediatamente anterior −el relativo a las dimensiones−, el tamaño es uno de esos requisitos de compatibilidad a tener en cuenta. Pero hay más. Los dos esenciales, aparte del ya citado, son el sistema operativo con el que opera nuestro dispositivo y la conectividad.

De poco nos servirá un disco duro interno Serial ATA III, por ejemplo, si lo vamos a integrar en un ordenador antiguo. Porque, aunque pueda llegar a funcionar sin problema, no llegaremos nunca a aprovechar la rapidez de lectura y grabación en un dispositivo que se quedó en la serie ATA I. Con respecto a los sistemas operativos, la compatibilidad hoy es casi universal.

Disco duro junto a otros componentes de ordenador

No es lo mismo almacenar fotografías y documentos de Office, junto con programas básicos, que videojuegos, películas y otros archivos pesados. (Fuente: Rawpixel: 100175913/ 123rf.com)

Velocidad de lectura y escritura/grabación

La velocidad de lectura y escritura determinará cuánto tarda el disco duro interno en almacenar los archivos y en leerlos cuando accedas a ellos. Es una característica importante porque ya no estamos acostumbrados a esperas demasiado largas cuando utilizamos dispositivos electrónicos, cada vez más veloces. El parámetro de medición varía en función del tipo de disco.

En el caso de los discos duros HDD, la velocidad se mide en revoluciones por minuto (rpm, por sus siglas), siendo 7.200 la más común en el mercado. Deberíamos, por lo tanto, buscar igualar o superar ese valor. En el caso de los discos SDD, que utilizan memorias flash, la unidad de medida es el megabyte por segundo (MB/s). Y siempre, a mayor velocidad, mayor coste.

Memoria caché o buffer

La memoria caché, también conocida como buffer del almacenamiento de la unidad de disco, ya la definimos en apartados anteriores refiriéndonos a ella como el espacio de la unidad reservado al almacenamiento de aquellos archivos digitales a los que el usuario accede más habitualmente. En ese sentido, habrá que ver qué tipos de archivos abrimos con más frecuencia.

De cualquier forma, a la hora de valorar este parámetro como criterio de compra de nuestro disco duro interno hay que saber en qué rangos se mueven los valores habituales. A mayor capacidad, más información en caché. Para los discos HDD, solemos encontrar memorias caché de entre ocho y 256 megabytes; para los discos SDD, el rango comienza en los 32 megabytes.

Resumen

En este artículo hemos tratado de sintetizar, sin omitir ningún dato relevante, todo lo que rodea a los discos duros internos como elementos de hardware imprescindibles en cualquier ordenador. Vistas las características técnicas y comparados los modelos punteros del mercado, enumerados después los criterios o parámetros a tener en cuenta para elegir un modelo adecuado.

Esperamos que este artículo haya ayudado a nuestros lectores en la tarea de conocer mejor y elegir acertadamente un disco duro interno. Si os ha gustado lo que habéis leído, animaos a compartirlo con vuestros amigos, a través de las redes sociales. Así, podréis intercambiar impresiones y debatir acerca de cuál de los modelos del ranking os resulta más atractivo.

(Fuente de la imagen destacada: Vladimir Arhipov: 77232903/ 123rf.com)

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