Un perro en una piscina de plástico

A los perros les suele encantar darse un buen chapuzón y jugar en el agua. Sobre todo con la llegada del verano y las altas temperaturas. Una piscina para perro es un objeto perfecto para que tu mascota se divierta. Además, las hay que son muy grandes para que también los humanos la utilicen y puedan así refrescarse y estrechar lazos con sus adorados canes.

Una piscina para perro debe ser muy resistente a las posibles mordeduras de un can juguetón y, además, no puede resbalar, para que sea segura para ellos, para tus hijos y para ti. En esta guía queremos orientarte sobre cómo debe ser una piscina ideal para tu mascota y por qué es una buena idea comprar una y usarla, sobre todo ahora que hace mucho calor.

Lo más importante

  • Una piscina para perro es muy necesaria para tu mascota, sobre todo en los meses de mucho calor. Los perros tienen pocas glándulas sudoríparas y las altas temperaturas les sientan muy mal. Poder acceder a agua fresca en verano es muy bueno para un can.
  • A la mayoría de perros les encanta bañarse cuando están padeciendo mucho calor. Pero si no fuera así, se le puede educar y acostumbrar. Al fin y al cabo, sea en una piscina o en una bañera, tu perro necesita bañarse para estar limpio y sano.
  • A la hora de comprar una piscina para perro hay que fijarse bien en el tamaño y la capacidad de esta. También en los materiales, así como en el sistema que ofrece para drenar el agua y en los complementos extra que puedes comprarle para que sea más útil.

Las mejores piscinas para perro del mercado: nuestras favoritas

En esta guía podrás ver que la elección de la piscina más conveniente para tu perro será una tarea muy importante. Y ya que vas a hacer una inversión en el bienestar de tu mascota, procura analizar la compra y que esa piscina que compres dure unos años. Para facilitarte esta tarea, aquí te dejamos una selección de los cinco artículos más populares entre los usuarios.

La mejor piscina para perros plegable y antideslizante

Esta piscina para perro está fabricada de material de PVC, que según sus fabricantes, es seguro y no tóxico. Cada una de las partes que componen la piscina son tableros de 0,5 centímetros de espesor. El agua con la que se rellene el espacio debe ocupar menos del 80 % del total. Tiene fondo antideslizante. Es fácil de recoger, transportar y guardar.

En un lateral cuenta con un puerto de drenaje para sacar el agua fácilmente sin tener que mover la piscina de donde está. Al mismo tiempo, está bien sellada para que el agua no escape. Está disponible en tres tamaños, según la raza de tu perro. Y viene con un cepillo de silicona de regalo. Incluye parches por si se rasgara alguna parte de esta piscina.

La mejor piscina para perros grandes

Esta piscina se ha fabricado de plástico PVC y de PET (tereftalato de polietileno). Tiene un diámetro de 160 centímetros cuando se abre y de 30 cm de altura. Pesa siete kilos. Es en color rojo y azul, ambos en tonos oscuros. Viene con un agujero de drenaje para poder sacar el agua sin mover la piscina de sitio. Está bien sellado para que el agua no escape.

Sirve para todos los perros, incluso aquellos de mucho peso y tamaño, como comentan los compradores, que también aseguran que no resbala. Se puede plegar, doblándola en pequeños cuadrados, lo que hace que sea sencilla de guardar y almacenar cuando no se está usando. Son 35 piezas con forma rectangular, de 27,5 x 12 cm cada una de ellas.

La piscina para perros más práctica

Esta piscina viene disponible en tres tamaños. Uno de ellos soporta hasta 70 kg de peso, otro hasta 110 kg y otro sirve incluso para poner a varios enormes perros, y hasta personas, tolerando más de 110 kilogramos. La profundidad oscila entre 20 y 30 centímetros. La base es rugosa para no resbalar. Y toda la piscina, suelo incluido, está fabricada de material PVC.

Explican los vendedores que esta piscina es portátil y fácil de almacenar. Y también es muy fácil de montar y desmontar. Para su drenaje, tiene un tubo con tapón enroscable, que se puede abrir para que salga el agua sin necesidad de mover la piscina. Su exterior es de color rojo, mientras que por dentro es de color azul y su forma es redonda.

La piscina para perros más resistente

Esta piscina de color azul marino y azul celeste mide 160 centímetros de diámetro y 30 cm de altura. Pesa 5,6 kilogramos. Viene recogida en rectángulos plegados. Solo hace falta abrirla y llenarla de agua para su uso. Tiene un fácil drenaje a un lado de la piscina para vaciar el agua sin mover el objeto. Algunos usuarios no creen que el suelo sea muy resistente.

No hace falta hincharla, solo montarla y ya está lista para llenar de agua y usar. Dicen los compradores que los laterales se mantienen erguidos incluso con poca agua. Tiene capacidad para más de 500 litros de agua. Destaca la resistencia de los materiales, pero siempre hay que procurar que el perro tenga las uñas bien recortadas para no rasgar el suelo.

La piscina para perros más ligera

Esta piscina que pesa cinco kilogramos, tiene 120 centímetros de diámetro y 30 cm de altura. El grosor es de 0.5 cm. Dicen sus fabricantes que sirve tanto para interior como para exterior. Tiene un sistema de drenaje muy sencillo, situando en uno de los laterales un tapón que al abrirse deja un agujero por donde puede salir el agua sin mover la piscina.

Es de color azul clara en su parte externa y azul oscuro en la interna. Se ha fabricado con PVC y con PET. Los usuarios destacan su resistencia a los arañazos de sus perros. Aunque si tienes un perro que es muy fuerte o salvaje sí que puede acabar destrozándola. Es sencilla de recoger y de almacenar. Y también es ligera de transportar.

Guía de compras: Lo que necesitas saber sobre una piscina para perro

Para un perro, una piscina llena de agua fresquita puede ser un placer enorme en días calurosos, incluso un elemento que puede mejorar su salud y su calidad de vida. El calor nos agota a todos los seres vivos, pero mientras tú te puedes meter en la ducha siempre que quieres, tu perro no tiene esa opción. Una piscina a su disposición será un gran regalo para el can.

Un perro nadando

Para un perro puede ser muy divertido nadar y jugar con agua. (Fuente: Martins: 28150680/ 123rf.com)

¿Para qué necesito una piscina para perro?

Sobre todo con las altas temperaturas, un can necesita poder tener acceso al agua en la que refrescarse. Tu perro juega, salta, sale a pasear bajo el sol y requiere de un lugar donde poder fácilmente templar el calor cuando así lo necesite. Si cuentas con una piscina a su disposición llena de agua fresquita, le harás un gran favor para mejorar su calidad de vida.

Sobre todo, con la llegada de las altas temperaturas, un perro puede sufrir mucho. Mientras que los humanos tenemos una gran cantidad de glándulas sudoríparas que nos ayudan a soportar el exceso de calor, los perros tienen muy pocas. Para evitar peligrosos golpes de calor y otros problemas, una piscina con agua fresca será esencial para un perro, más en verano.

¿Qué precauciones debo tomar con mi perro antes de permitirle usar su piscina?

Si quieres que tu piscina te dure mucho tiempo aunque tu mascota sea un travieso perro, hay que seguir ciertas precauciones. Algunas, los primeros días de su uso, otras de forma constante. Y también se deben seguir precauciones para mantener el agua limpia el mayor tiempo posible y que sea saludable para ti y tu familia daros un baño.

  • Córtale las uñas: Aunque la piscina tenga material resistente, es importante que las uñas estén cortas para que no vayan dañando poco a poco el suelo.
  • Desparasita a tu perro: Deberías hacerlo con o sin piscina. Pero si quieres que esa piscina no sea un foco de enfermedades, hazlo y que sea unas semanas antes de empezar a usar la piscina.
  • Vacuna a tu perro: Muy importante que esté vacunado bajo cualquier circunstancia. Pero si le falta alguna vacuna, no deberás entrar en ese agua ni consentir que otros animales lo hagan.
  • Las primeras veces que use su piscina, fíjate bien en su comportamiento: Si rasca la piscina o la muerde, puedes regañarlo. Si se baña sin destrozar nada a su alrededor, dale algún premio o golosina.
  • Cuida que esté cómodo: Además de tener precaución sobre su comportamiento, las primeras veces que tu perro use su piscina procura estar atento. Debes asegurarte que se sienta cómodo en el agua y la disfrute. Si no es así, sácalo del agua y vete poco a poco entrenándole hasta que se acostumbre.
Un perro y una niña en el agua

Cuando vayas a comprarle una piscina a tu perro es muy importante que tengas en cuenta el diámetro de esta. (Fuente: dmosreg: 53757377/ 123rf.com)

¿Puedo poner cloro en la piscina de mi perro?

Claro que sí. El cloro es recomendable para las piscinas, pero siempre controlando la cantidad que le pongas al agua. Este químico puede eliminar casi la totalidad de hongos y bacterias que puede guardar el agua usada y estancada. Pero si pones cloro de más puede resultar muy dañino para la salud, tanto de tu mascota como para la tuya y la de tu familia.

Se recomienda, como pasa con los humanos, que tras un baño en una piscina con cloro se aclare el cuerpo del animal con agua dulce. Y así se quita este producto químico de la piel. También ayuda secar con una toalla tras el aclarado. El cloro puede dañar el pelaje y la piel del animal, pero con un buen lavado posterior se elimina este riesgo.

¿Qué es un golpe de calor y cómo remediarlo con una piscina para perro?

Los perros son muy propensos a sufrir los llamados golpes de calor, es decir, una repentina subida de su temperatura corporal. Las altas temperaturas de verano y el hecho de que un perro tiene pocas glándulas sudoríparas son dos aspectos muy peligrosos. No hay que olvidar que hay estudios veterinarios que han asegurado que de un golpe de calor se puede morir un perro.

Cuando sientes que tu perro está jadeando o tiene una respiración mucho más acelerada de lo común, y hay altas temperaturas, tu perro necesita refrescarse porque el calor le está haciendo sentirse mal. En este caso ponle en un lugar a la sombra y, cuando empiece a refrescar, dale agua para beber y un lugar en el que pueda mojarse, como una piscina.

Un cachorro descansando

Además de servir para jugar y refrescarse, también puedes usar una piscina para perro para asear a tu mascota. (Fuente: dmosreg: 78196037/ 123rf.com)

¿Además de la piscina, qué puedo usar para que mi perro no padezca las altas temperaturas?

El calor es realmente agotador para un perro. Además de tener a su disposición una piscina, ten siempre agua para beber en un cuenco que esté a la sombra para mantener el líquido frío. También debe protegerse del sol teniendo la oportunidad de salir a pasear por lugares con sombra
Para su descanso, puedes ofrecerle una cama creada especialmente para el verano.

También el pelo ayuda a tener más calor. Córtaselo y además cepíllalo a menudo para favorecer la muda de su pelaje. No quieras que juegue en las horas de más calor o bajo el sol. Si sales a pasear por necesidad en esas horas, busca sombra. Y siempre dale la oportunidad de tener un lugar donde pueda refrescar su cuerpo con agua, como es el caso de una piscina.

¿Qué hago si mi perro no quiere usar su piscina?

Como ya hemos visto, una piscina es muy necesaria para ayudar a un perro a combatir el calor, pero puede que a tu mascota no le guste el agua. Tengas piscina o no, debes educarlo para que se bañe porque es muy necesario que lo haga de forma periódica. No solo por el calor, sino para su higiene y, por tanto, su salud. Sigue estos pasos para conseguir que se bañe:

  • Cuando estés cerca del agua, si es reacio, saca sus juguetes favoritos y juega con él. Vete aproximándote poco a poco a la piscina con estos objetos que tanto le gustan.
  • Si no le gusta jugar, puedes hacer lo mismo con comida.
  • Procura de algún modo que meta sus patas en la piscina. Si lo hace distraído con una de sus actividades favoritas, lo verá como una sensación agradable.
  • Debes recordar que, aunque la piscina esté llena y tu perro sea pequeño, por instinto, estos animales saben nadar (exceptuando algunas razas, como verás más adelante que tienen problemas para ello). De todos modos, al principio, no lo pierdas de vista.
  • Si lo ves agobiado, sácalo del agua para que no lo asocie a malas sensaciones.
  • Si ves que no le gusta, reduce el nivel de agua. Igual odia nadar, pero está cómodo mojando sus patitas y fresquito.
  • No fuerces o llegará a odiar su piscina. No es común que suceda, pero si no consigues que le guste bajo ninguna circunstancia, es mejor no presionarlo.

¿Puede comer mi perro cuando se vaya a bañar en su piscina?

Los expertos en veterinaria recomiendan que el can coma unas horas antes de que vaya a bañarse en el agua fría. La razón que dan es que este cambio de temperatura en el cuerpo del animal y el exceso de juego en el agua puede dificultar el proceso de digestión e incluso hacer al animal vomitar. Para evitar que se encuentre mal, no dejes comida cerca de la piscina.

Un perro nadando en el agua

Si vas a asear a tu mascota, el agua no debe tener cloro. (Fuente: Martins: 28150675/ 123rf.com)

¿Hay razas de perro con más dificultades para nadar en su piscina?

Como ya hemos visto, por norma general un perro va a saber nada de forma instintiva, sin necesidad de aprender. Pero hay algunas razas que sí que tienen más dificultad y con ellos deberás tener más paciencia. Aquí encontramos que los perros con el hocico chato, como los bulldog, los carlinos, Chow Chow, Shi Tzu y otros similares físicamente, no podrán nadar fácilmente.

Por otro lado, hay otras razas muy buenas para correr, pero con muchísimas dificultades para nadar, como los galgos, Basset Hound o Bull Terrier. El Dachshund, de cuerpo largo y patas cortas, también tendrá problemas para esta tarea. En estos casos, puedes tener una piscina para ellos, solo que no la llenes de modo que no puedan posar sus patas en la base.

¿Qué debo hacer después de que el perro use su piscina?

Obviamente, el animal no debe quedar mojado mucho tiempo porque puede ser perjudicial para su piel y también para sus oídos. Aclara su cuerpo con agua dulce, en caso de que la piscina tenga cloro, y si hace sol, anímalo a estar un poco bajo él hasta secar. O pásale una toalla hasta que quede bien seco. La humedad podría llevar a que los hongos y bacterias se reproduzcan.

Uno de los mayores riesgos del agua para un perro es la otitis, en caso de que le entre mucha agua en su oído. Para evitarla, hay que secar bien las orejas del perro después de cada baño. También limpia los alrededores de la piscina de agua para que quienes caminen cerca no corran el riesgo de resbalar y caer.

Un perro secándose

Antes de meter a tu cachorro en el agua, pregúntale al veterinario si puede hacerlo. (Fuente: annaav: 30924645/ 123rf.com)

¿También puede nadar un perro cachorro en una piscina?

En principio, todos los perros pueden disfrutar de una piscina. Siempre y cuando veas a tu perro cómodo y contento con el proceso. De todos modos, solo se debe sumergir en el agua a aquellos cachorros que ya hayan recibido el primer ciclo completo de vacunas y que hayan sido desparasitados.
Ahora bien, si ves a tu perro incómodo, no lo fuerces.

Es importante que el cachorro se sienta cómodo en la piscina. Si no es así, prueba a bañarlo con poca agua con el objetivo de que no le tenga miedo a esa experiencia. Si desde bebé le fuerzas a bañarse y no quiere, puede ser que cuando sea adulto tampoco consigas quitarle el miedo. Antes de meter a tu cachorro en el agua, pregúntale al veterinario si puede hacerlo.

¿Puedo usar la piscina para perro para bañarlo por higiene?

Además de servir para jugar y refrescarse, también puedes usar una piscina para perro para asear a tu mascota. Debes tener en cuenta que, para ello, se necesitan productos diferentes que para nadar. Si vas a asear a tu mascota, el agua no debe tener cloro. Y puedes usar algún champú especial para perro, ya que el agua no es suficiente para su baño y su total higiene.

Un pero sacudiéndose el agua

Las piscinas para perros son perfectas para combatir los golpes de calor en verano. (Fuente: damedeeso: 32316530/ 123rf.com)

Criterios de compra

Como ya has podido ver en las cuestiones previas, no es tan sencillo escoger una piscina para tu perro si quieres que dure mucho tiempo y que tu mascota y tu familia puedan disfrutar de este producto. Para que la compra sea acertada, en las siguientes líneas vas a encontrar un resumen de los criterios de compra más importantes que debes tener en cuenta:

  • Capacidad y tamaño
  • Suelo
  • Drenaje
  • Materiales
  • Complementos

Capacidad y tamaño

Cuando vayas a comprarle una piscina a tu perro es muy importante que tengas en cuenta el diámetro de esta. Es el caso si su forma sea redonda, y también debes contemplar el tamaño de cada uno de sus laterales, si es cuadrada o rectangular. También debes mirar la altura de sus laterales y leer en las instrucciones hasta qué punto se debe rellenar para su buen uso.

Ten en cuenta tanto el tamaño y peso de tu perro a la hora de decidir este criterio. Pero también piensa si planeas permitir a otros perros de vecinos o amigos compartir esos momentos de diversión con tu mascota. O si tú, tu familia o amigos también la podríais usar junto a tu mascota en algún evento o celebración. Y, en función de ello, elige su capacidad.

Suelo

Si la base de la piscina no es resistente ni ofrece una buena estabilidad, este producto podría romperse fácilmente. Es por ello muy necesario que el suelo de una piscina sea sólido y que, al apoyarse sobre una superficie, aunque no sea totalmente horizontal, siga siendo estable. Además, será de gran importancia que no resbale para no caer al usarla.

Es común que las piscinas para perro vengan con un suelo rugoso y antideslizante, que hace que, aunque tu perro apoye sus patitas en la base, no se resbale y no corra el riesgo de caer. Si la base es endeble, puede romper con el peso de los bañistas. Siempre respeta el peso que puede soportar, que lo indicarán sus fabricantes en la caja para evitar roturas.

Drenaje

Es importante que el sistema para sacar el agua sea cómodo y rápido. De vez en cuando tendrás que sacarla para mantener la higiene. Así que, es importante que cuente con un sistema de vaciado cómodo. Si no, volcar una piscina, con el gran peso que puede tener cuando está llena de agua, puede ser una tarea muy pesada, y además llenarías de agua sus alrededores.

Lo común es que en uno de los laterales la piscina cuente con un tubo cerrado con un tapón fuerte para que, al abrir pueda salir el agua fácilmente. Si no quieres que todo alrededor se moje, puedes ponerle debajo un cubo que vaya recogiendo el agua que vacíes de tu piscina. También se puede incluir una manguera con un sistema eléctrico para el drenaje.

Materiales

Es común que una piscina para perro esté hecha con algún plástico duro como el PVC o el PET (tereftalato de polietileno). Estos, normalmente, vienen creados de forma que la piscina quede rígida y consistente sin necesidad de hinchar. Hay otros plásticos que pueden usarse, pero para estos animales, lo mejor es que el material sea lo más resistente posible.

Complementos

Para que una piscina cumpla su función y sea más cómoda de usar, se le pueden añadir una serie de complementos que veremos a continuación. El objetivo de estos complementos es que la piscina sea más cómoda de usar para tu mascota. Que se mantenga lo más limpia posible. Y también que aguante más tiempo sin romper. Estos utensilios extra son:

  • Tapa: Es bueno contar con alguna lona o plástico que tape la piscina y así no se ensucie el agua durante las horas o días que no le estés dando uso. Si la mantienes limpia, tendrás que usar menos agua en reponerla.
  • Rampa de entrada: A algunos perros puede darles miedo saltar desde fuera hacia el agua. Con una de estas rampas la entrada será más paulatina.
  • Alfombrilla antideslizante: Cuando la piscina está situada sobre una superficie que pueda ser resbaladiza cuando se moja, sitúa debajo de esta una alfombrilla antideslizante de mayor tamaño que su base para que los que se paseen alrededor de la piscina no corran el riesgo de caer.
  • Cuenco con agua: Un perro no puede beber el agua de la piscina porque tiene cloro y es dañino para su salud. Déjale agua potable a tu perro a mano.
  • Parche: Si se rasga alguna parte de la piscina, es común contar con parches para poner un remiendo que sirva, en vez de tener que tirar el producto y comprar una nueva piscina.
  • Manguera con adaptador para desagüe: Una forma de vaciar el agua de la piscina muy eficiente es la de usar una manguera con algún sistema que permita salir el agua.
  • Depuradora: Tiene el objetivo de mantener al agua limpia y así no tener que vaciar y rellenar cada poco la piscina. Es más conveniente para aquellas de gran capacidad.
  • Red: Sirve para retirar, de forma manual, hojas, mosquitos y otros elementos sólidos que ensucian el agua.

Resumen

Para un perro puede ser muy divertido nadar y jugar con agua. Si además tenemos en cuenta las altas temperaturas que hay durante varios meses del año, y lo dañino que el calor puede ser para un can, una piscina con agua fresca llega a ser una necesidad. Hay piscinas para perro de todos los tamaños y con diferentes materiales, más o menos resistentes.

Además, ten en cuenta que tu familia y tú también podéis compartir la piscina con tu perro, así que hay que mantenerla siempre limpia y mejor que sea de un buen tamaño para que resista el peso de todos durante esos días tan calurosos. Siempre procura que tu perro esté feliz y no lo fuerces a nadar si ves que le da miedo. Entrénalo poco a poco.

Si te ha gustado este artículo, no dudes en compartirlo con tus contactos. Si quieres contarnos tu experiencia con tu piscina para perro, déjanos un comentario. Estaremos encantados de escucharte.

(Fuente de la imagen destacada: Tavani: 23531934/ 123rf.com)

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