Rayando ajo

Cuando nos enfrentamos al reto de tener que preparar distintos tipos de comidas, nos pueden surgir varias opciones: preparar los platos al tuntún, de una manera más bien desordenada, o se puede pensar en la preparación de una forma más elaborada. En este último caso, los ralladores eléctricos nos permitirán alcanzar un preparado de lo más delicioso.

Los ralladores manuales, que han sido desde hace mucho tiempo los compañeros ideales en la cocina, gradualmente van siendo sustituidos por los eléctricos. Requieren de menos esfuerzo y además conseguirás unos mejores cortes, facilitando tu trabajo enormemente. ¿Suena bien, verdad? En este artículo profundizamos en todo ello.

Lo más importante

  • Ten en cuenta que un rallador eléctrico no sirve para triturar alimentos, ni para picarlos, sino que su uso está pensado para rallar los alimentos, tal como indica su nombre
  • A medida que cada vez más personas se interesan por seguir una alimentación saludable, los ralladores eléctricos te ayudarán a hacerlo más fácil, práctico y cómodo
  • Si estás empezando a leer este artículo, es probable que todavía no sepas en qué elementos debes fijarte antes de adquirir un rallador eléctrico. En el apartado “Criterios de compra” te ayudaremos a comprender las características más importantes

Los mejores ralladores eléctricos: nuestros favoritos

Hoy en día existe ya una gran variedad de ralladores eléctricos. Se han instalado con normalidad en muchas cocinas y, entre tantas opciones, resulta complicado decidirse por un producto en concreto. La elección dependerá de factores como el precio, el uso que quieras darle o las prestaciones que ofrezca cada uno. En esta sección te mostramos los más destacados.

El rallador eléctrico más acuático

Este rallador eléctrico Ariete es resistente al agua, por lo que no deberás preocuparte si tus alimentos frescos todavía se encuentran medio mojados o si el producto está cerca del grifo.

Como ventaja, este aparato es totalmente desmontable, dispone de 120 vatios de potencia, está hecho de acero inoxidable y dispone de una batería recargable con autonomía de hasta 1000 horas, lo que te permitirá moverlo donde quieras.

El rallador eléctrico más divertido

Este rallador eléctrico Moulinex de 280 vatios contiene varias funciones para que puedas aprovecharlo como te apetezca. Sus funciones están separadas con plantillas de un color distinto y pueden rallar de estas formas: queso rallado, rallado grueso, cortado en tiras y cortado en cubos.

Las distintas funciones están integradas debajo del aparato, y su limpieza es sencilla (puede desmontarse fácilmente y ponerse en el lavavajillas).

El rallador eléctrico más práctico

Moulinex Fresh Express consiste en un rallador eléctrico pensado para hacerte el rallado más sencillo. Dispone de distintos cilindros apilables de fácil montaje y desmontaje, además de un tubo de alimentación de 45 grados.

Es pequeño, de colores llamativos y, sobre todo, muy práctico. Dispone de una potencia de 150 vatios, por lo que podrás cortar y rallar alimentos de una forma cómoda y sencilla.

El rallador eléctrico más serio

Este rallador eléctrico Livoo de color plateado muestra un aspecto más serio o formal que el resto. Es ideal para cocinas de diseño, donde cuente cada detalle. Está fabricado en acero inoxidable y su potencia es de 200 vatios.

Dispone de cuatro cuchillas intercambiables (rallador fino y grueso, cortador y amoladora) y también incluye un deslizador. Las piezas son extraíbles para facilitar su limpieza y pueden entrar en el lavavajillas.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre los ralladores eléctricos

Los ralladores eléctricos te pueden ayudar a ahorrar tiempo y esfuerzos en la preparación de la comida. Antes de empezar a utilizarlo, queremos que conozcas bien su funcionamiento, las ventajas que puede aportarte y qué lo diferencia de un rallador manual. Este apartado lo dedicamos a todo ello (¡y más!).

Amigos cocinando

Aunque no se entienda como un producto de primera necesidad, lo cierto es que facilita mucho la preparación de la comida para aquellos que lo utilizan. (Fuente: Langstrup: 71972980/ 123rf.com)

¿Cómo funciona un rallador eléctrico?

La mayoría de ralladores, incluidos los que hemos mostrado en el apartado anterior, funcionan de una forma similar. En primer lugar, se debe introducir el tipo de rallador que quieras utilizar en cada corte (fino o grueso, aunque existen otros formatos, según cada modelo). Seguidamente, ya puede pulsarse el botón para que el rallador se ponga en funcionamiento.

¡Así de fácil! Y para que todavía te sea más sencillo, en el siguiente vídeo puedes verlo con más claridad:

¿Qué precauciones debes tomar antes de utilizar el rallador eléctrico?

En principio, la utilización del rallador eléctrico no debería acarrear grandes dificultades. Hemos explicado ya su sencilla utilización, aunque esto implica tener en cuenta una serie de recomendaciones (que detallamos seguidamente) para utilizarlo. No debemos olvidar que se trata de un instrumento que corta, por lo que es importante prevenir en primer lugar.

  • Colocar siempre el aparato en una superficie seca, segura, plana y separada de otros electrodomésticos y de la pared
  • Prestar especial atención a las piezas que puedan cortar mientras se está utilizando el aparato
  • Vigilar a la hora de prestar el aparato a personas mayores o niños pequeños, por el riesgo a sufrir un accidente doméstico si no conocen correctamente el funcionamiento
  • No insertar las manos dentro del aparato para empujar los alimentos que queramos pasar por el rallador. El producto ya dispondrá de una pieza para realizar esta función
  • No utilizar el rallador por encima del uso que creemos que pueda soportar, para evitar el sobrecalentamiento del producto

¿Qué tipos de ralladores eléctricos existen?

Los ralladores eléctricos pueden distinguirse entre distintos modelos, según la forma y necesidades a la hora de utilizarse. Existen los ralladores básicos, que suelen tener un tamaño bastante reducido y, además, es fácil transportarlos. Existen otros ralladores de un tamaño superior, como los tambores de rallado, que también se mantienen enchufados en la cocina.

Por otra parte, también existen los cortadores en espiral. Aunque no son propiamente ralladores eléctricos, permiten cortar verduras de una forma divertida, sobre todo para los más pequeños. Con este producto, podrás preparar deliciosas pastas vegetales, así como el ya famoso zoodles, una especie de fideos que se ha hecho muy popular.

Alimentos

Otros alimentos semiduros, como queso curado, pan, chocolate o frutos secos son también aptos para el rallador eléctrico. (Fuente: Jonathan Borba: P5GprXU-X3Y/ unsplash.com)

¿Qué ventajas proporciona utilizar el rallador eléctrico?

El rallador eléctrico, aunque no se entienda como un producto de primera necesidad, lo cierto es que facilita mucho la preparación de la comida para aquellos que lo utilizan. Es por ello que cada vez es más requerido en las cocinas, ya que supone ventajas como las que detallamos a continuación:

  • Ahorro de tiempo a la hora de cocinar, ya que ralla los alimentos rápidamente
  • Reducción del esfuerzo manual, al estar alimentado mediante conexión eléctrica
  • Cortes más precisos y pequeños, lo que repercute en mejoras en la calidad final del producto
  • Mejoras en la protección física, reduciendo el riesgo de cortarnos al rallar los alimentos
  • Puede promover una alimentación saludable con productos frescos, al aligerar la carga de trabajo en la cocina

¿Qué diferencia a los ralladores manuales de los eléctricos?

Aunque este artículo está pensado para hablar de los ralladores eléctricos, todavía existen personas que siguen prefiriendo los ralladores manuales. En este tipo de rallador más básico solo es necesario frotar (con cierta continuidad) contra la superficie de corte el alimento que vayamos a rallar, sin más complicaciones.

Pese a las ventajas que incorporan en la actualidad los ralladores eléctricos, lo cierto es que los manuales son más pequeños y fáciles de almacenar, y más baratos. Si solamente queremos experimentar con el rallador y no vamos a utilizarlo muy a menudo, quizás nos baste con este producto más básico.

ensalada de vegetales

Si el rallador convencional ya facilitaba el trabajo, disponer de uno eléctrico todavía lo hace todo más fácil. (Fuente: Svetlana Kolpakova: 104930505/ 123rf.com)

¿Qué alimentos pueden procesarse con el rallador eléctrico?

El uso habitual que suele darse al rallador eléctrico se basa en alimentos frescos como verduras. Zanahorias, col pepino o remolacha son solo algunos ingredientes que pueden ser rallados con este producto. Aunque algunos tubérculos como la patata también pueden introducirse en el aparato, lo que es aconsejable si se quiere conseguir una tortilla de patatas deliciosa.

Otros alimentos semiduros, como queso curado, pan, chocolate o frutos secos son también aptos para el rallador eléctrico. En estos casos, una de las medidas que se recomiendan es introducir los alimentos que se funden más fácilmente (como chocolate) durante un rato en el congelador, para que cojan consistencia y resistan bien el rallado sin derretirse.

Criterios de compra

Antes de comprar un rallador eléctrico es recomendable tener en cuenta las características que quieres que incluya. Actualmente, debido a la llegada de numerosos modelos de este producto en el mercado, es posible disponer de funciones variadas, aunque la finalidad sea siempre similar. En este apartado te hablamos de los criterios a tener en cuenta.

Potencia

El rallador eléctrico, depende del uso que se le quiera dar, puede requerir de una potencia elevada. Normalmente, un producto de este tipo de gama media puede disponer de una potencia de entre 100 y 200 vatios. Cuantas más funciones puedan hacer los ralladores eléctricos, mayor será también el consumo que realizarán.

Es importante tener en cuenta la potencia del rallador eléctrico porque, por una parte, nos marca el gasto de electricidad que realizaremos en el hogar al utilizar el producto. Por otra parte, también comprenderemos hasta dónde puede llegar el producto. Es decir, la intensidad del uso que puedes hacer de él sin que se sobrecaliente.

foco

Sabías que los ralladores eléctricos son un aparato muy recomendable para facilitar el tránsito hacia una dieta más saludable, mejorando su preparación

Seguridad

Aunque los ralladores eléctricos más modernos están pensados para garantizar la seguridad de quienes los utilizan, es cierto que no está de más ir con cuidado al manejarlo. Entre las medidas a tener en cuenta, es importante fijarnos en si las cuchillas quedan cubiertas mientras las usamos para evitar cortes en las manos.

También nos resultará del todo útil que el rallador eléctrico que elijamos cuente con una base de goma o de algún otro material antideslizante para reducir así las posibilidades de hacernos daño en algún movimiento inesperado. Cortar y rallar alimentos, al ser tareas cotidianas, pueden llevarnos a distracciones fatales.

Higiene

En los utensilios de cocina como los ralladores eléctricos pueden quedar restos indeseados de comida, incluso después de lavarlos. Un mal lavado del producto puede producir bacterias que podrían ser transferidas a otros alimentos si no tomamos las precauciones adecuadas a la hora de limpiar este producto.

Para prevenir este hecho, es recomendable que el rallador eléctrico que vayas a adquirir disponga de una estructura de fácil limpieza. Si dispone de varias piezas desmontables, estas deberían ser fácilmente lavables para evitar que se vayan deteriorando y lleven a la conservación indeseada de restos de comida.

Consejos de Elma

“Engrasar el rallador con una capa fina de aceite de oliva nos ayudará a que ciertos alimentos se deslicen con mayor facilidad”.

Tamaño

Puede resultarte interesante prestar atención al tamaño del rallador eléctrico por varios motivos. Por una parte, porque un tamaño mayor suele significar que la potencia también será más elevada, (aunque no siempre deba ser así).

Esto nos llevaría a poder rallar y triturar directamente los alimentos más duros.

Pero, por otra parte, si dispones de poco espacio o no quieres realizar grandes inversiones a la hora de elegir un rallador eléctrico, el tamaño puede ser decisivo. Ten en cuenta que existen productos básicos con los que podrás lograr un resultado óptimo. Si te planteas rallar alimentos a mayor escala, entonces podrás decantarte por productos más avanzados.

Precio

Hemos querido incluir el precio en este apartado por la variedad de importes que pueden encontrarse a la hora de adquirir un rallador eléctrico. De hecho, entre los que hemos presentado en este artículo, vemos que los precios varían de los 37 euros hasta los 134. Evidentemente, el resultado que puede conseguirse entre uno y otro producto es muy distinto.

En este sentido, proponemos en primer lugar que os planteéis para qué vais a utilizar el rallador eléctrico. Si solamente queréis darle un uso básico, no necesitáis disponer del modelo más avanzado. Pero si buscáis sacarle el máximo provecho, también encontraréis productos a vuestra disposición. Es cuestión de prioridades.

Resumen

El rallador eléctrico, pese a no ser un producto de primera necesidad, cada vez está más presente en las cocinas de muchos hogares. En un momento en que cada vez se va tomando más concienciación de la comida sana, el rallador eléctrico puede convertirse en tu mejor aliado para promover un estilo de vida saludable.

Entre sus ventajas más destacadas se encuentra el hecho de que podrás rallar verduras u otros alimentos rápidamente, con precisión, cómodamente y dándoles un toque de calidad extra. Si el rallador convencional ya facilitaba el trabajo, disponer de uno eléctrico todavía lo hace todo más fácil. ¿Estás listo para probarlo?

Si este artículo te ha sido útil para aprender más acerca del rallador eléctrico, te animamos a dejarnos un comentario y a compartir el artículo en redes sociales.

(Fuente de la imagen destacada: Volodymyr Nikirov: 121450695/ 123rf.com)

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Núria Vila Periodista
Periodista de formación, ahora estoy especializada en marketing digital. Trabajar en este ámbito me permite unir mis conocimientos en tecnología con la comunicación, con el fin de acercar las novedades imparables del mercado al público.