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Última actualización: 28/04/2020

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Decía el sarcástico escritor Jonathan Swift, autor de Los viajes de Gulliver, que los mejores médicos del mundo son el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría. La crisis económica de 2008 le ha dado la razón y desde entonces el seguro de salud se ha incrementado entre los españoles a tal punto que uno de cada cinco ciudadanos cuenta ya con una póliza.

Son datos de la patronal aseguradora UNESPA (1), que indica en su último informe que algo más de doce millones de españoles disfrutan ya de algún tipo de seguro privado relacionado con la salud. ¿Estás harto de listas de espera? ¿Buscas que te atiendan rápido los especialistas? Si es así, aquí encontrarás la póliza adecuada a tus necesidades. ¿Preparado? ¡Pues adelante!




Lo más importante

  • ¿Sabías que los horarios de atención al público son más amplios en la sanidad privada que en la pública? Y esta es una sola de su ventajas, puesto que tampoco contarás con listas de espera y además tendrás una habitación individual en caso de hospitalización.
  • Los seguros privados son como cualquier tipo de seguro, pero además ahora incluyen la posibilidad de contratarlos con copago. Es decir, pagas una prima más baja y a cambio tienes que aportar un cantidad económica cada vez que necesites un servicio médico.
  • Antes de suscribir una póliza de salud privada debes de fijarte en algunos criterios fundamentales, como los periodos de carencia, la cobertura geográfica, los límites de edad, las exclusiones o las enfermedades preexistentes.

Los mejores seguros de salud en España: nuestros favoritos

¿Sabes lo que es el copago? ¿Y la carencia? Estos dos conceptos son clave a la hora de escoger una póliza de salud. No es lo mismo que pagues una mensualidad “por si acaso”, y que abones una cantidad cada vez que necesitas un médico, a que estés dispuesto a pagar una prima contundente, pero que te cubra en todo momento. Te ofrecemos distintas opciones, ¡atento!

DKV, el seguro sin copago más completo para una familia

DKV

DKV




desde

170 € mensuales

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No ha sido fácil*, pero finalmente optamos por DKV para asegurar a una familia de 4 integrantes, la pareja y dos niños pequeños de 10 y 12 años de edad. DKV Integral Elite sin copago asciende aproximadamente a 170 euros mensuales, para que acudas al médico cada vez que lo necesites sin preocuparte por nada más.

Contarás con miles de especialistas y los mejores hospitales privados de España, además de posibilidades más económicas con copago medio y alto, a tu elección.

Generali, el seguro con copago ideal para las familias

Generali

Generali




desde

93 € mensuales

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La aseguradora Generali, una de las más valoradas por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) cubre a una familia de 4 miembros por 93 euros mensuales y dispones de tres tipos de copago anuales por cada integrante, desde 200 a 750 €.

Si no tienes contratado ninguna póliza dispondrás de un periodo de carencia que varía según la cobertura, pero contarás todos los servicios abonando entre 2 y 25 euros por cada consulta, según elijas. Puedes verlo en los siguientes documentos:

Vivaz, el mejor seguro con copago para los autónomos

Vivaz

Vivaz




desde

30 € mensuales

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Vivaz es la compañía de salud low cost de Línea Directa y ofrece muy buenos precios para los autónomos, que podrán desgravar hasta 600 €. Si cuando lo contratas no dispones de otra póliza, Vivaz Esencial te costará 30 € mensuales, pero serán menos si procedes de otra compañía.

Podrás acudir al especialista que quieras por solo 5 euros más. Además, dispones de asistencia telefónica o un seguro dental básico. Puedes consultar las condiciones en el siguiente documento.

DKV, el mejor seguro para los mayores de 65 años

DKV

DKV




desde

66,33 € mensuales

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De nuevo, y tras innumerables comparaciones, el mejor seguro médico para un hombre de 65 años es DKV, en este caso Integral Complet. No está diseñado específicamente para los mayores, pero sí cuenta con infinidad de coberturas por 66,33 € mensuales.

La prima será más baja si ya procedes de otra compañía, pero eso sí, tendrás que pagar alguna cantidad más cada vez que acudas al médico. Se puede contratar hasta los 75 años y estamos seguros de que no te defraudará. Consulta los copagos en el siguiente documento.

Adeslas, el seguro médico ideal para complementar el servicio público

Adeslas

Adeslas




desde

A partir de 16, 20 € al mes

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Si estás contento con la Seguridad Social, pero solo lamentas las largas listas de espera, Adeslas tiene el seguro a tu medida. Se trata de Adeslas Go, que no incluye urgencias ni hospitalización, pero sí todos las especialidades del cuadro médico.

Es una modalidad con copago, pero de gran interés para autónomos o empleados que no quieran o no tengan tiempo de esperar por una cita urgente. El precio, dependiendo del asegurado, es a partir de 16, 20 € al mes.

Dato importante

*Para realizar este ranking hemos utilizado distintos comparadores online: Sector seguros, Seguros.es, Todo Seguros Médicos, Kelisto, Rastreator y Acierto, entre otros. Nuestro asegurado ficticio es el tomador del seguro en el caso de los autónomos y tiene 51 años de edad, sin compañía previa. En el caso de la familia con dos hijos se trata de una pareja de 51 años con dos niños de 10 y 12 años, mientras que el caso de los mayores, se trata de un hombre de 65 años de edad, siempre residentes en Salamanca y sin póliza previa. Las condiciones varían según el perfil del asegurado, pero las primas serán más reducidas cuantos más asegurados incluya la póliza y cuando estos ya cuentan con un seguro médico.

Guía de contratación: Lo que debes saber sobre los seguros de salud en España

¿Realmente necesitamos un seguro médico privado en España? Nuestra sanidad pública cuenta con grandes profesionales e instalaciones muy avanzadas, pero los “recortes” tras la última crisis económica han disparado la contratación de pólizas para todos los gustos. En las siguientes líneas planteamos las preguntas que pueden ser de tu interés. ¡Acompáñanos para saber más!

Los seguros privados son como cualquier tipo de seguro, pero además ahora incluyen la posibilidad de contratarlos con copago. Es decir, pagas una prima más baja y a cambio tienes que aportar un cantidad económica cada vez que necesites un servicio médico. (Fuente: Davydov: 104235191/ 123rf.com)

¿Qué es un seguro médico privado en España y cuáles son sus ventajas?

Los seguros de salud privados en España no se diferencian de cualquier otro tipo de seguro. Los interesados deben pagar una prima a cambio de recibir una cobertura sanitaria especificada en un contrato que siempre hay que analizar. La mejor ventaja es la rapidez en la atención, pero también hay otros beneficios y alguna que otra desventaja, como ves a continuación.

Ventajas
  • Sin listas de espera
  • Puedes elegir especialista sin tener que acudir primero al médico de cabecera
  • Elección de profesional por cada especialidad
  • Los diagnósticos se agilizan
  • Los horarios de atención son más amplios que en la sanidad pública
  • Flexibilidad a la hora de solicitar una segunda opinión médica
  • Tratamientos innovadores e incluso acceso a medicinas alternativas
  • Habitación individual en caso de hospitalización
  • Posibilidad de coberturas adicionales, como el seguro dental o accidente laboral
  • Posibilidad de seleccionar diversas modalidades de seguro, como con copago o con reembolso de gastos
  • Habitualmente, cubren algunas especialidades no disponibles en la sanidad pública, como fisioterapia
Desventajas
  • Muchos seguros caducan a los 64 años, aunque probablemente puedas contratarlos con otras condiciones
  • Si nunca has contratado un seguro de salud deberás estar muy atento a los periodos de carencia
  • Las enfermedades crónicas no suelen estar cubiertas si aparecen después de contratar el seguro
  • Debes revisar las cantidades por copago porque a veces son muy elevadas
  • Generalmente, los accidentes laborales y de tráfico no suelen estar cubiertos

¿A qué nos referimos exactamente con el copago y los periodos de carencia?

Son conceptos diferentes, pero de sumo interés para una persona que tiene en mente contratar un seguro médico privado o seguro de salud. Diferenciamos cada una de estas modalidades en las siguientes líneas:

  • Copago. Es cuando el asegurado debe de asumir parte del coste cada vez que recurre a los servicios de salud de su compañía (por ejemplo, cinco euros cuando vas a un médico). A cambio, la prima que debes abonar es más reducida de lo que sería si tuvieras que asumirla en su totalidad. Es de interés para las personas que hacen poco uso de los servicios sanitarios.
  • Carencia. Se refiere al periodo de tiempo que dista entre el alta de la póliza y la cobertura de algunos servicios. Por ejemplo, si nunca has tenido un seguro de salud privado, la compañía seguramente no cubra una intervención quirúrgica hasta que transcurran seis meses. Los periodos de carencia se establecen siempre antes de contratar la póliza.
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  Si tienes que acudir al médico durante el periodo de carencia tendrás que afrontar todos los gastos.

¿Qué tipos de seguros médicos privados son los más comunes?

El sector sanitario privado se posiciona como un aliado estratégico del sistema público al mejorar la accesibilidad de los pacientes, según nos muestra un informe (2) del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS). ¿Pero qué tipos de seguros médicos ofrece a la ciudadanía?

Podemos clasificarlos de distintas maneras, pero para evitar confusiones lo haremos del modo más sencillo y clarificador. Veámoslo en el siguiente listado.

  • Seguro médico sin hospitalización. Son los más adecuados para complementar la sanidad pública o Seguridad Social. Generalmente, incluyen todo el cuadro médico de la compañía elegida y las pruebas diagnósticas, pero no cubre hospitalización ni intervenciones quirúrgicas. En la actualidad, también suele ofrecerse con copago y es una de las modalidades más económicas para el asegurado.
  • Seguro médico de reembolso de gastos. Dentro de esta póliza caben dos modalidades. La primera es solo el reembolso y el asegurado puede acudir al médico que prefiera (no tiene por qué ser de la compañía) para que la aseguradora le reintegra posteriormente el importe o porcentaje acordado previamente. La segunda modalidad es más cara y se denomina “seguro mixto”. El asegurado puede acceder a todo el cuadro médico de la compañía elegida, pero también a médicos externos de su elección que primero tendrá que pagar. Después, le será devuelta la cantidad abonada (desde un 70 al 100 %).
  • Seguro médico baremable. Este tipo de seguro es similar al copago, pero con la diferencia de que no hay exclusiones (por motivo de salud, por ejemplo, o de edad) y tampoco hay periodos de carencia. La cantidad a pagar por la prima es bastante reducida en comparación a los seguros con copago, pero tendrás que pagar más por una consulta o una prueba diagnóstica.
  • Seguro médico sin copago. De este seguro podemos decir, sin lugar a duda, que es como una tarifa plana. Pagas una prima bastante elevada, generalmente mensual, y a cambio tienes acceso a todos, o a casi todos, los servicios que ofrece la compañía del seguro médico privado. No tendrás que hacer pagos suplementarios y tendrás derecho a hospitalización e intervenciones quirúrgicas, entre otras. Hasta no hace muchos años, era la opción preferida de los españoles que contaban con un seguro de salud privado.
  • Seguro médico con copago. Aunque el “copago” nos suene a los españoles al copago farmacéutico (3) que hemos tenido que afrontar con la sanidad pública tras la crisis económica de 2008, no tiene nada que ver. En este caso, se trata de un seguro de salud con la prima más reducida que el seguro sin copago, pero a cambio tendrás que abonar una cantidad variable cada vez que acudas al médico. Una de sus grandes ventajas es que puedes elegir el profesional que prefieras del cuadro médico de la compañía, pero sin pagar la prima del seguro sin copago.
  • Seguro dental. Algunas compañías incluyen un seguro dental básico entre sus prestaciones, pero si pagas solo por un seguro dental se incluyen los tratamientos que necesites.

¿Es mejor un seguro de salud con o sin copago?

La mejor respuesta a esta pregunta es que depende de tus circunstancias personales. Si debes ir todas las semanas al médico, seguramente te sea más rentable contratar un seguro sin copago alguno porque te compensará. De todas maneras, vemos cuándo es más conveniente en la siguiente tabla:

Si habitualmente Te conviene
Vas al médico un seguro médico sin copago
No tienes problema de presupuesto un seguro médico sin copago
No haces mucho uso de los servicios de salud un seguro médico con copago alto porque pagarás menos de prima
No tienes previsto acudir a un centro de salud un seguro médico con copago bajo

Si me cambio de compañía, ¿se elimina automáticamente el plazo de carencia?

Depende. Generalmente, cuando suscribes una nueva póliza hay periodos de carencia para evitar fraudes. Es el caso, por ejemplo, de que quieras una prueba carísima y por eso contrates un nuevo seguro de salud. Si ya cuentas con uno de otra compañía y las coberturas son similares, puedes solicitar que te eliminen los periodos de carencia.

Para suprimirlos, tendrás que demostrar que has pagado puntualmente todos los recibos del anterior seguro durante el último año, sin interrupción alguna entre la baja y el alta de la nueva póliza. Además, hay carencias que no se eliminan de ninguna manera, como en el caso de parto o embarazo. Por todo ello, resulta fundamental leer detenidamente el nuevo contrato.

Antes de suscribir una póliza de salud privada debes de fijarte en algunos criterios fundamentales, como los periodos de carencia, la cobertura geográfica, los límites de edad, las exclusiones o las enfermedades preexistentes. (Fuente: Valeriya: 54580962/ 123rf.com)

¿Cuáles son las coberturas habituales de las pólizas de salud?

Las compañías de seguros ofrecen una serie de servicios y centros sanitarios de gran importancia para sus asegurados. Las más habituales cuando contratas una póliza completa y sin copago puedes consultarlas en el listado que te mostramos a continuación.

  • Medicina primaria. Es la cobertura mínima que debe incluir tu póliza de salud. Puedes elegir facultativo dentro del cuadro médico de la compañía para que te atienda tanto en consulta como en domicilio.
  • Enfermería. Tanto en consulta como en el domicilio del asegurado.
  • Pediatra. Está dentro de la medicina primaria y supone la atención de niños y adolescentes hasta los 14 o 15 años, según compañía. Podrás elegir el que más te guste dentro del cuadro médico de la aseguradora.
  • Servicio de ambulancia. Está dentro de la medicina primaria y el servicio incluye el traslado del asegurado al centro sanitario y viceversa.
  • Podología. Dependiendo de la aseguradora, puede estar o no incluido.
  • Pruebas diagnósticas. Como análisis de sangre, de orina, ecografías o radiología, entre otras.
  • Hospitalización. Te permite ocupar una habitación individual con un acompañante, así como las intervenciones quirúrgicas, anestesia, medicación u otras exploraciones que necesites. Recuerda que los seguros más básicos no suelen incluirla.
  • Especialistas o medicina especializada. Los asegurados pueden elegir los expertos que deseen siempre que se encuentren en el cuadro médico de la compañía. De no ser así, pueden optar por el seguro de reembolso, que permite elegir el especialista fuera de la aseguradora y después esta le reembolsa la cantidad efectuada en un porcentaje previamente acordado entre las dos partes.
  • Servicio de urgencia. Es un servicio 24 horas y se atiende tanto en el centro sanitario como en el domicilio.
  • Obstetricia y parto. En estos casos hay que estar muy atento a los periodos de carencia.
  • Segunda opinión de un facultativo. En caso de una enfermedad grave, el asegurado tiene derecho a una segunda opinión.
  • Asistencia urgente en el extranjero. Como con todas las coberturas, es necesario analizarla exhaustivamente porque quizá sea más conveniente un seguro de viaje.
  • Servicio dental. Dependiendo del seguro que hayas escogido puede cubrir solo limpieza y extracciones o ser mucho más amplio, dando cobertura a tratamientos específicos, implantes u ortodoncia, entre otros.

¿Es obligatorio el reconocimiento médico antes de contratar el seguro de salud?

No hay ninguna normativa que te obligue a pasar un chequeo médico, pero la aseguradora puede establecer una cláusula con este requisito. Lo más habitual es que tengas que cubrir un cuestionario médico para saber tus condiciones de salud antes de suscribir la póliza. ¿Por qué? Porque las aseguradoras deben calcular el riesgo para establecer la prima más conveniente.

En este sentido, la Ley de Contrato de Seguro, en su artículo 10 (4), señala que “El tomador del seguro tienen el deber, antes de la conclusión del contrato, de declarar al asegurador, de acuerdo con el cuestionario que éste le someta, todas las circunstancias por él conocidas que puedan influir en la valoración del riesgo”.

Los denominados “procesos en curso”, como los tratamientos que estés realizando o las programaciones de cirugía, debes declararlos antes de suscribir el seguro de salud —en el cuestionario médico— para que no sean considerados exclusiones. (Fuente: lacheev: 94391441/ 123rf.com)

¿Qué son las preexistencias en un seguro de salud?

Es un concepto clave en los seguros médicos y se refiere a las patologías previas antes de contratar la póliza. La compañía evaluará secuelas y lesiones de importancia para valorar el riesgo antes de asegurarte y tras ello puede ocurrir lo siguiente:

  1. Aceptación. Que se acepte la emisión de la póliza porque se considera que no habrá lesiones posteriores.
  2. Aceptación con exclusión. Que te acepten con exclusiones. Es decir, que estarás asegurado, pero no se cubrirá nada relacionado con esa patología previa.
  3. Rechazo. Que no te acepten el seguro médico privado. Esto suele ocurrir cuando existen enfermedades graves como cardiopatías, SIDA o enfermedades cerebrovasculares, entre otras. El seguro entiende que estas enfermedades suponen un alto coste económico.

Si no declaras que cuentas con preexistencias y resulta que hay que hacer un seguimiento de una patología anterior te pedirán un informe médico y entonces quedará registrada como preexistencia no declarada. En este caso, la aseguradora puede actuar de las dos siguientes maneras:

  • Anulación. Te pueden anular la póliza por haber actuado “con dolo”. Es decir, que mentiste en el momento de firmar el contrato de la póliza.
  • Exclusión. Otra posibilidad es introducir una cláusula en el contrato que excluya la cobertura de cualquier coste relacionado con la patología.
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  El periodo de carencia puede llegar hasta los dos años en algunas compañías, aunque lo más habitual es que oscile entre los tres meses y un año.

Criterios de compra

Decía Epicuro que “la prudencia es el más excelso de todos los bienes”. Y no le faltaba razón. Existe una amplia gama de pólizas de salud en el mercado asegurador, por lo que debes amoldar tu decisión a tus verdaderas necesidades. Si te cambias de compañía, además, puedes obtener buenos descuentos, pero antes hay que valorar algunas cuestiones importantes. ¡Toma nota!

Hospitalización, copago y reembolso

Para determinar tu perfil, una buena idea es ir descartando lo que no te interesa a la hora de contratar o renovar tu seguro de salud. En el siguiente cuadro te lo facilitamos teniendo en cuenta ventajas y desventajas de las modalidades con hospitalización, copago y reembolso. ¡Fíjate bien!

Ventajas Desventajas
Hospitalización Sufragan todos los costes de un ingreso, incluido quirófano, tratamientos y la cama de un acompañante. Son más caros. Sin hospitalización tendrás que ingresar en la sanidad pública.
Copago La prima de tu seguro de salud será más económica. Debes compartir el coste de la consulta con la compañía, según el porcentaje acordado.
Reembolso Puedes acudir a un facultativo que no esté dentro del cuadro médico de tu compañía aseguradora. La prima a pagar te resultará más cara que si prescindes del reembolso.

Exclusiones

Hay ciertas condiciones que no están incluidas en los seguros de salud, de ahí la importancia de revisar exhaustivamente la “letra pequeña” del contrato antes de la firma. Entre ellas están las siguientes, aunque puede haber más:

  • Enfermedades preexistentes. Como las patologías crónicas o las secuelas anteriores a la firma del seguro.
  • La hospitalización por motivos de tipo social o familiar. Como por ejemplo, las personas en situación  de exclusión social.
  • Asistencia por motivos estéticos. No es lo mismo la cirugía plástica, dedicada a revertir anormalidades de tipo congénito o adquirido, que la cirugía reparadora por meros motivos estéticos.
  • Catástrofes. Enfermedades o lesiones derivadas de guerras, epidemias, terrorismo, inundaciones y cualquier otro suceso de naturaleza
    catastrófica.
  • Deportes de riesgo. Enfermedades o lesiones derivados de esta práctica.
  • SIDA. Los tratamientos y gastos médicos derivados de la infección por el virus de inmunodeficiencia humana (SIDA).
  • Trasplantes. Aunque algunas aseguradoras admiten algunos, como por ejemplo el de médula ósea. Estos límites pueden variar según la compañía.
  • Medicina alternativa. Como homeopatía o acupuntura, entre otros.
  • Negligencias. Todos aquellos casos en los que la aseguradora compruebe que ha habido negligencia, como en el caso de alcoholismo, drogadicción o intento de suicidio, entre otras posibilidades.
  • Prótesis. Algunos aparatos ortopédicos y prótesis también se excluyen.
  • Psiquiatría. Generalmente, se excluyen técnicas como la hipnosis, la psicoterapia o el psicoanálisis, entre otras.

Recuerda revisar los límites de edad de su aseguradora.
(Fuente: Ishihara : 75917226/ 123rf.com)

Periodos de carencia

Antes de suscribir una póliza de salud es importante tener muy claros los periodos de carencia, o lo que es lo mismo, el tiempo de espera que tiene que transcurrir antes de que puedas ser atendido en determinadas circunstancias. En este sentido, los periodos más habituales son:

  • Embarazo y parto. Generalmente, seis meses antes de poder acceder a la preparación al parto.
  • Segunda opinión de un facultativo. De tres a seis meses.
  • Operaciones quirúrgicas. Entre tres a seis meses sin hospitalización y seis meses si la requiere.
  • Medicina del dolor y paliativa. De tres a seis meses.

Enfermedades preexistentes y límites de edad

Otro de los asuntos que debes revisar exhaustivamente es qué enfermedades previas acepta la póliza de salud que deseas contratar. Ya hemos abordado este tema en una pregunta de la guía de compra, pero no nos cansaremos de repetir que es fundamental que compruebes qué patologías previas son aceptables antes de suscribir el seguro.

Por otro lado, recuerda revisar los límites de edad de su aseguradora. Ya sabes que a más años, más cara la prima. Además, hay compañías que automáticamente elevan precios al cumplir 65 años, pero también hay muchas otras que permiten contratar hasta 75 años. Infórmate y si quieres cambiar de aseguradora con 65 años asesórate con un corredor de seguros.

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 Si ya cuentas con un seguro de salud y solo necesitas hacer un traspaso es posible conseguir una póliza sin ningún periodo de carencia.

Renovación y cobertura geográfica

Aunque puedas pagar la póliza cada tres meses o cada seis, generalmente se produce su vencimiento con el año natural. En caso de que quieras renovar se hará automáticamente, pero tienes un mes de plazo para dar de baja la prima y cancelarla. Es obligatorio por ley (5) que se te informe un mes antes si hay cambios en el precio.

Por último, es importante revisar el apartado dedicado a la cobertura geográfica. Generalmente, esta es nacional, pero podría constar que solo es autonómica, por lo que conviene comprobar la “letra pequeña” al respecto en la póliza. En ocasiones, también se cubre asistencia internacional, así que, ¡no te olvides!

Resumen

Los constantes recortes en la sanidad pública española durante los últimos años han disparado la contratación de pólizas privadas. De hecho, y según confirman los expertos (2), cada vez son más los españoles que suscriben un seguro médico para eludir las largas colas de espera antes de visitar a un médico especialista.

Una póliza de salud privada es ideal para complementar los servicios de la sanidad pública, aunque afortunadamente hoy puedes elegir un seguro sanitario a tu medida, ya seas autónomo, mayor de 65 años o integrante de una familia numerosa. De cualquier manera, antes de suscribirlo fíjate en la “letra pequeña” que repasamos en nuestros criterios. ¡No te arrepentirás!

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(Fuente de la imagen destacada: Korzh: 42947089/ 123rf.com)

Referencias (5)

1. Informe "Estamos seguros 2018". Asociación Empresarial del Seguro, UNESPA. (Internet) .
Fuente

2. Análisis de situación de la sanidad privada, 2019. Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS).
Fuente

3. Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones. Boletín Oficial de Estado (BOE) (Internet)
Fuente

4. Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. Boletín Oficial de Estado (BOE) (Internet)
Fuente

5. Ley 20/2015, de 14 de julio, de ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras. Boletín Oficial de Estado (BOE) (Internet)
Fuente

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Periodista con más de veinte años de experiencia, tanto en medios offline como online. Especializada en diversos temas, entre ellos tecnología y economía, también soy profesora y correctora lingüística, siempre dentro del ámbito de las letras, mi gran pasión.
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Informe "Estamos seguros 2018". Asociación Empresarial del Seguro, UNESPA. (Internet) .
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