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Última actualización: 17/08/2020

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Si eres mayor de veinticinco años, estamos seguros de que te han medido la presión arterial con un tensiómetro más de una vez. ¿Sabías que ese curioso aparato podría ser uno de tus “mejores amigos” a la hora de cuidar de tu salud? Utilizado de forma correcta, esta herramienta puede detectar la hipertensión, una enfermedad tan “silenciosa” como peligrosa.

Los tensiómetros, tanto automáticos como manuales, son muy utilizados por los profesionales de la salud para controlar y tratar cualquier alteración de la presión arterial. Tú también puedes hacerte con uno de estos aparatos “salvavidas” que te permitirá acudir al médico a tiempo en caso necesario. ¿Quieres saber más sobre los tensiómetros? ¡Acompáñanos!




Lo más importante

  • Los tensiómetros son aparatos que permiten medir la tensión arterial de forma rápida e indolora. También se conocen como esfigmomanómetros.
  • Los tensiómetros manuales requieren de entrenamiento médico para poder ser utilizados correctamente. Los tensiómetros automáticos son más sencillos de usar en la mayoría de los casos.
  • A la hora de adquirir un tensiómetro manual o automático, escoge un artículo validado, con una precisión aceptable y un tamaño de manguito que se adapte a tu brazo. Por último, averigua qué tipo de baterías utiliza y valora su relación calidad-precio.

Los mejores tensiómetros del mercado: nuestras recomendaciones

En el siguiente ranking te presentamos cinco tensiómetros excepcionales. Estos aparatos son precisos y gozan de una relación calidad-precio inigualable. Tanto si estás buscando un tensiómetro domiciliario como si quieres aprender a tomar la presión arterial, ¡te recomendamos que le eches un vistazo a estos increíbles artículos!

El mejor tensiómetro automático digital barato

Este instrumento de la marca Omron es un tensiómetro digital preciso (validado por organismos oficiales) que puede utilizarse en el domicilio. Incluye un manguito para un brazo de tamaño “estándar” (22-32 centímetros de diámetro).

Nos quedamos con este fantástico tensiómetro por su fantástica relación calidad-precio (inferior a 30 euros) y por su versatilidad, pudiendo utilizarlo con pilas o mediante conexión a la corriente eléctrica. ¡Incomparable!

El mejor tensiómetro digital para brazo grande

Este tensiómetro automático para brazo puede almacenar hasta 200 mediciones de presión arterial. Su manguito es adaptable, pudiendo adaptarse a brazos de hasta 42 centímetros de diámetro. Funciona con pilas o mediante conexión a la corriente.

Para las personas más gruesas, este tensiómetro es la alternativa al Omron M2 Basic. Conserva todas las funciones de su predecesor y mejora el ajuste del manguito para adaptar la salud “a cualquier talla”.

El mejor tensiómetro de muñeca portátil

Este tensiómetro ha sido diseñado para las personas que no pueden o no desean utilizar manguitos adaptables al brazo. La precisión de este aparato ha sido oficialmente validada. Utiliza pilas.

Si quieres un tensiómetro de muñeca, el Omron RS7 es la opción perfecta. Contiene un sensor que te ayudará a colocar tu brazo en la posición correcta, evitando así obtener lecturas erróneas. Además, su tamaño compacto te permitirá llevarlo a cualquier parte.

El mejor tensiómetro digital de alta gama

Esta maravilla de la tecnología combina una precisión clínicamente validada con un diseño funcional y atractivo. Es capaz de comunicarse con nuestro smartphone para enviar nuestros resultados de tensión arterial.

Este tensiómetro nos ha dejado sin palabras. Su pantalla OLED te permitirá leer tus resultados de tensión arterial en cualquier situación y su compacto diseño lo convertirá en el compañero de viajes ideal. Un must para los más exigentes.

El mejor tensiómetro manual para estudiantes

Este pack contiene un tensiómetro manual de tipo aneroide (analógico) y un fonendoscopio para realizar la medición de la tensión arterial de la forma más tradicional.

Si estás aprendiendo a tomar la tensión, te recomendamos esta económica opción. El tensiómetro tiene una buena precisión (sin estar validado clínicamente) e incluye una bolsa para que puedas transportar tu instrumental cómodamente. ¡Y todo ello por menos de 25 euros!

Guía de compras: Lo que debes saber sobre los tensiómetros

Tensiómetro, esfingomanómetro, esfigmomanómetro o incluso baumanómetro. Todos estos términos definen a una herramienta que ocupa un “lugar de honor” en tu farmacia, tu centro de salud o tu hospital más cercano. Y es que el tensiómetro permite controlar la presión arterial, un requisito indispensable para evitar las temidas consecuencias de la hipertensión arterial.

Recuerda reposar unos minutos antes de usar un tensiómetro. (Fuente: Rawpixel: 89602088/ 123rf.com)

¿Por qué el tensiómetro es una herramienta tan importante?

La presión arterial elevada o hipertensión es una de las enfermedades más prevalentes en el mundo. Esta condición contribuye al deterioro de nuestra salud cardiovascular, aumentando la probabilidad de sufrir otras patologías, como ataques cardíacos o ictus. Si queremos controlar nuestra tensión arterial, será imprescindible medirla adecuadamente con un tensiómetro (1).

Cuando hablamos de presión arterial, estamos valorando, de forma simplificada, la “fuerza” que ejerce la sangre sobre nuestras arterias. El tensiómetro o esfigmomanómetro será capaz de detectar esa presión de forma segura y prácticamente indolora, proporcionándonos dos valores numéricos (120/70, por ejemplo) que se miden en milímetros de mercurio (mmHg):

  • Presión arterial sistólica (“la alta”): Este valor mide la “fuerza” de la sangre al ser expulsada por corazón en cada latido (fase de sístole). Es la primera cifra que indicará el tensiómetro y también la de mayor valor (120 de 120/70 mmHg), de allí que coloquialmente sea conocida como “la alta”.
  • Presión arterial diastólica (“la baja”): Esta cifra valora la presión que ejerce la sangre sobre las arterias en la fase “de descanso” del corazón, es decir, entre latidos o en diástole. Será la cifra de menor valor indicada por el tensiómetro (70 de 120/70 mmHg) y conocida coloquialmente como “la baja”.

Para interpretar estos valores, recurriremos a los expertos en salud. Cada año, los especialistas en medicina comparan la tensión arterial de la población con el riesgo de enfermar. Los resultados les permiten clasificar la tensión arterial como normal, normal-alta o hipertensión (riesgo elevado de sufrir daños en el corazón, el cerebro, los ojos o los riñones) (1).

Tensión arterial* Valores
Normal Menos de 130 mmHg de sistólica y

Menos de 85 mmHg de diastólica

Normal-alta 130-139 mmHg de sistólica

y/o

85-89 mmHg de diastólica

Hipertensión grado 1 140-159 mmHg de sistólica

y/o

90-99 mmHg de diastólica

Hipertensión grado 2 Más de 160 mmHg de sistólica

y/o

Más de 100 mmHg de diastólica

*Medida en consulta (2)

La probabilidad de sufrir hipertensión aumenta con la edad y con factores como el tabaquismo o la obesidad. Sin embargo, podemos prevenir sus peores consecuencias mediante la adopción de un estilo de vida saludable y una buena comunicación con nuestro médico. En nuestras revisiones de salud, el tensiómetro será esencial para detectar cambios en la presión arterial.

¿Qué tipos de tensiómetros existen?

Para vigilar nuestros niveles de tensión arterial es posible recurrir a tensiómetros manuales o digitales. Los primeros son mucho más complicados de utilizar, por lo que su uso se suele limitar al ámbito de la medicina, la enfermería o la farmacia (3).

Los tensiómetros manuales contienen un manguito o brazalete que se ajusta al brazo y que puede “inflarse” con aire (con una bomba manual) para generar una compresión que impida el flujo sanguíneo. El valor de presión de aire necesario para frenar el paso de la sangre nos permitirá obtener las cifras de tensión arterial. Existen dos tipos de esfingomanómetro manual:

  • Tensiómetro de mercurio: En estos aparatos, la presión arterial aparece representada en un dispositivo similar a un “termómetro de mercurio”. Requiere el uso de un fonendoscopio (el aparato que los sanitarios utilizan para “escuchar” los sonidos del cuerpo). Es el tensiómetro más preciso, pero también el más incómodo de utilizar por su gran tamaño (4).
  • Tensiómetro aneroide: En este caso, las cifras de tensión arterial se reflejan en un manómetro, un instrumento con una forma muy característica que recuerda a la de un reloj de aguja. Serán los esfigmomanómetros manuales más utilizados en el ámbito de la salud. Al igual que los tensiómetros de mercurio, requieren del uso conjunto de un fonendoscopio.

Los tensiómetros digitales, por otro lado, son una alternativa rápida, eficiente y accesible para la toma de la tensión arterial. Son aptos para el ámbito sanitario y el domiciliario, no siendo necesario ser un profesional sanitario para utilizarlos correctamente. Además, no requieren el uso de instrumental adicional, como el fonendoscopio. Existen varios tipos:

  • Tensiómetro de brazo: Este tensiómetro es similar a los esfigmomanómetros manuales, sin embargo, el brazalete se llenará de aire automáticamente y la presión arterial será valorada por el propio aparato. Es menos preciso que el tensiómetro aneroide, pero lo suficientemente fiable como para utilizar en nuestro domicilio, según la Fundación Española del Corazón (5).
  • Tensiómetro de muñeca: Este aparato tiene un manguito de menor tamaño, que debe colocarse rodeando a la muñeca. Tiende a dar lecturas menos fiables que el tensiómetro de brazo, por lo que no es la primera opción recomendada por los expertos (6).
  • Tensiómetro de dedo: No se recomienda para el uso domiciliario por su baja precisión. Sin embargo, podemos encontrarlo en el ámbito hospitalario, donde se utiliza para medir de forma constante la presión arterial de los pacientes ingresados. No debes confundirlo con el oxímetro de pulso, un aparato que valora el contenido de oxígeno de la sangre (7).

Los tensiómetros aneroides son más precisos, pero también más complicados de usar. (Fuente: Cakr: 13660704/ 123rf.com)

¿Cuáles son las ventajas de tener un tensiómetro en casa?

Si nos han diagnosticado de hipertensión arterial recientemente, controlar nuestra cifra de tensión desde casa podría ayudarnos a afrontar mejor nuestra enfermedad. Las mujeres embarazadas también podrían beneficiarse de un tensiómetro domiciliario, especialmente si eran hipertensas antes de la gestación o si se les ha pedido que controlen su presión arterial.

Además, tomarnos la tensión arterial en casa nos permitirá decir “adiós” a la incómoda “hipertensión de bata blanca”.

En este incómodo fenómeno, los nervios que produce la visita al médico “disparan” nuestra tensión arterial por encima de nuestros valores normales, pudiendo ser etiquetados erróneamente como hipertensos.

Las desventajas de tener un tensiómetro en casa son pocas, pero debemos tenerlas en cuenta.  Un aparato de buena calidad requerirá una inversión económica (más de 40 euros). No sustituirá a las revisiones médicas, siendo necesario consultar con un sanitario ante cualquier resultado “anómalo” (tensiones iguales o superiores a 135/85) (8, 9).

Ventajas del tensiómetro doméstico Desventajas del tensiómetro doméstico
Evita la “hipertensión de bata blanca”. Coste moderado o elevado del aparato.
Permite medir la tensión a lo largo del día. Menos útil para las  personas con enfermedades graves que requieren vigilancia experta.
Es posible obtener un “patrón” de nuestra tensión (a qué horas está más alta). Puede provocar nervios o inseguridad en las personas más “ansiosas”.
Ayuda a valorar mejor el efecto de la medicación antihipertensiva. Es necesario calibrar (ajustar) el aparato una vez al año.
Implica al individuo en el control de su tensión arterial y de su salud. Se necesita un nivel intelectual adecuado para utilizar el aparato (no pueden usarlo niños ni ancianos con problemas cognitivos).
Disminuye las visitas a la farmacia o el ambulatorio. Algunos aparatos de baja calidad (no validados) pueden dar resultados erróneos.

¿Cómo me tomo la tensión arterial en casa?

Medir tu presión arterial en tu domicilio es un proceso bastante sencillo, aunque debes tener en cuenta ciertos detalles para poder hacerlo correctamente. En primer lugar, te aconsejamos contar con un tensiómetro automático (digital). Los esfigmomanómetros manuales requieren de cierto grado de experiencia sanitaria o de una tercera persona para dar resultados fiables.

Una vez tengas en tu poder un tensiómetro automático de buena calidad, deberás seguir las siguientes indicaciones para lograr medir tu propia tensión arterial o la de tu familia (8, 9):

  • Mide la tensión arterial en un ambiente tranquilo y acogedor.
  • No tomes café ni tabaco al menos 15 minutos antes de la medición de la presión arterial. Evita el ejercicio físico y descansa un mínimo de cinco minutos (sentado y en silencio) antes de realizar la valoración.
  • Toma la tensión arterial sentado, con la espalda apoyada en el respaldo de la silla y los brazos sobre la mesa o el reposabrazos del asiento. Las piernas no pueden estar cruzadas.
  • Coloca el brazalete del tensiómetro sobre el brazo “desnudo”. No es conveniente realizar la valoración de la presión arterial sobre la ropa. Si llevas una prenda ajustada o voluminosa (como una chaqueta), es preferible retirarla en lugar de simplemente subir las mangas (10).
  • Si utilizas un tensiómetro de muñeca, mantén el aparato a la altura del corazón para obtener una lectura adecuada. Sigue las instrucciones de los tensiómetros de muñeca cuidadosamente para evitar obtener valores erróneos.
  • No hables, no te muevas y evita los pensamientos negativos (como “seguro que me sale un valor alto”) durante la toma de la tensión arterial.
  • Realiza la medición de la tensión arterial un mínimo de dos veces. Si entre las dos mediciones hay más de 5 mmHg de diferencia, debes hacer tomas adicionales (normalmente, otras dos valoraciones) y obtener un valor promedio.
  • Ante dos mediciones con un valor igual o superior a 135/85 mmHg o resultados muy dispares, se recomienda acudir a una farmacia o a un centro de salud para realizar una valoración de tensión arterial profesional.
Dr. Daichi ShimboProfesor de Medicina (Universidad de Columbia, EE.UU.)

"Es muy importante que se utilice un tensiómetro validado. Esto es particularmente importante porque el mercado está “inundado” por muchísimos aparatos, muchos de los cuales no son válidos, desgraciadamente".

¿Debo comprar un esfingomanómetro si soy un estudiante de Ciencias de la Salud?

La toma de la tensión arterial se considera una habilidad básica para la mayoría de estudiantes de la rama de Ciencias de la Salud (Auxiliar de enfermería, Enfermería, Farmacia o Medicina) (11). Además, no debes conformarte con utilizar únicamente el esfingomanómetro automático; también deberás estar familiarizado con el uso del manual.

Si notas que “te cuesta” desarrollar tus habilidades para la medición de la tensión arterial, hacerte con tu propio esfigmomanómetro te permitirá practicar en casa. Ten en cuenta que durante tus prácticas, podrás disponer de los tensiómetros de tu centro de estudios, pero no contarás con el tiempo necesario para familiarizarte por completo con esta herramienta.

Por ese motivo, si tu centro académico evalúa el uso del esfigmomanómetro manual y deseas  dominar al 100 % la toma de la presión arterial, te aconsejamos que escojas un artículo económico para practicar desde casa. Cuando te dediques a la práctica sanitaria podrás adquirir otro tensiómetro más preciso o incluso valerte del de tu centro de trabajo.

¿Cómo cuido de mi esfigmomanómetro?

Limpieza. No sumerjas el tensiómetro en agua para lavarlo. Utiliza un paño húmedo con jabón, una toallita desinfectante o gel hidroalcohólico para limpiar el manguito y el resto de piezas del esfigmomanómetro. Sécalo bien antes de guardarlo. Asegúrate de retirar a menudo el polvo que se acumula en las válvulas y las bombas de inflado de los tensiómetros manuales (12).

Almacenaje. Asegúrate de que el brazal queda desinflado antes de guardar del tensiómetro. Evita someter al aparato a temperaturas extremas y ambientes con una humedad superior al 85 %.Mantenlo alejado de la luz solar y de objetos afilados (tijeras o bisturíes, entre otros) (12).

Transporte. Si vas a viajar con el tensiómetro, es recomendable que lo lleves en la bolsita que te proporcionará el fabricante. Para volar, es preferible que lleves el esfigmomanómetro contigo como equipaje de mano. En el caso de ser un estudiante de Ciencias de Salud, ¡evita golpear el aparato cuando corras por los pasillos de tu hospital o centro de salud!

Evita exponer tu tensiómetro a altas temperaturas. (Fuente: Malyeuski: 72993350/ 123rf.com)

¿Cómo sé si mi tensiómetro se ha “descalibrado”?

¿Sabías que los tensiómetros deben ser calibrados a menudo? (13) Los aparatos manuales deberían revisarse cada seis meses, aproximadamente, mientras que los esfigmomanómetros  automáticos requerirán ser calibrados una vez al año como mínimo. De lo contrario, podrías empezar a recibir lecturas erróneas o “imposibles”.

Es relativamente sencillo saber si tu tensiómetro manual (aneroide) se ha “descalibrado”. Normalmente, el indicador de presión de estos aparatos debería señalar el valor “0 mmHg” cuando no se están utilizando (con el manguito completamente desinflado). De lo contrario, nos encontraremos ante un tensiómetro que necesita ser calibrado.

Es más complicado valorar si un tensiómetro automático funciona correctamente. Podrías comparar los valores que obtienes en tu aparato con los de tu centro de salud o farmacia, llevándolo contigo para realizar ambas mediciones a la vez. Normalmente, estos aparatos tienen una duración de unos dos o tres años antes de necesitar ser sustituidos.

Si crees que tu tensiómetro necesita un ajuste, ponte en contacto con el vendedor del aparato para intentar volver a “dejarlo como nuevo”. Algunos esfigmomanómetros aneroides contienen una pequeña “llave” para que los “más manitas” puedan calibrar el tensiómetro por sí mismos. No obstante, es preferible acudir siempre a un experto en estas herramientas.

Existen tensiómetros manuales y automáticos. (Fuente: Khamidulin: 11570273/ 123rf.com)

Criterios de compra

Elegir un tensiómetro no es tarea fácil. No importa si quieres usarlo en casa o llevarlo a tus prácticas; deberás tener en cuenta una serie de criterios de compra si quieres disfrutar de un artículo de buena calidad. Presta mucha atención a las siguientes líneas si quieres hacerte con el esfigmomanómetro perfecto.

Marcas validadas

Según la Fundación Española del Corazón, no todos los tensiómetros cumplen con los requisitos necesarios para medir la presión arterial de forma precisa. Antes de decantarnos por un esfigmomanómetro, deberíamos comprobar que el aparato ha sido efectivamente validado por estudios y organismos oficiales después de comprobar su efectividad.

Puedes descubrir si la marca y el modelo de tu tensiómetro han sido validados consultando listados online especializados. Por ejemplo, dabl® Educational Trust (14) es una página web administrada por expertos en salud que contiene un listado de tensiómetros manuales y automáticos validados. Si la revisas, podrás ver que la mayoría de tensiómetros “aptos” pertenecen a las marcas (14):

  • Modelos manuales: A&D, Accoson Greenlight, Heine Gamma, Microlife, Nissei, Pic Solution, PMS Mandaus y Welch-Allyn.
  • Modelos automáticos: A&D, Andon, Beurer, Braun, CA-MI Srl CHIESI, Citizen, Erkameter, Foracare, HARTMANN, Health&Life, InBody, Microlife, Nissei, Omron, Pic Solution, Plusmed, Thermor Bios, UEBE y YuWell.

Los brazaletes del tensiómetro pueden adquirirse aparte en tiendas especializadas. (Fuente: Cherkasov: 81797594/ 123rf.com)

Manual frente a automático

Si eres una persona que simplemente quiere cuidar de su salud y que no pertenece al ámbito médico, es recomendable que optes por un tensiómetro automático de brazo. Los tensiómetros de muñeca son menos precisos, por lo que se recomiendan como segunda opción (por ejemplo, en el caso de personas con brazos muy grandes que no encuentran un brazal que se adapte a su cuerpo) (5).

Los esfingomanómetros manuales aneroides serán más apropiados para los estudiantes de Ciencias de la Salud. Encontrarás opciones muy económicas en el mercado online, incluyendo packs especializados que incluyen un tensiómetro y un fonendoscopio. ¡Todo lo necesario para que empieces a practicar la toma de la tensión arterial desde cero!

Portabilidad

Si no sales mucho de casa, puedes hacerte con un tensiómetro más voluminoso (generalmente, más económicos). Sin embargo, si eres muy viajero es conveniente que poseas una alternativa ligera y fácil de transportar. En este campo, los tensiómetros de muñeca serán los ganadores, al carecer de un brazal que ocupe espacio en nuestro maletero o en el equipaje de mano.

No obstante, han empezado a diseñarse tensiómetros de brazo que pueden guardarse fácilmente en una maleta o incluso en una cartera. Estas alternativas se consideran productos “de gama alta” y requerirán de una inversión económica mayor, aunque harán las delicias de los “trotamundos”.

Hilary K. WallMáster en Salud Pública e investigadora (Centers for Disease Control and Prevention, EE.UU.)

"Existen muchas revisiones sistemáticas y metaanálisis que demuestran que el control de la presión arterial por parte del paciente, sumado al apoyo y a las intervenciones clínicas pueden disminuir la presión arterial y mejorar el control de la hipertensión".

Brazalete

¿Sabías que un brazal muy ajustado o demasiado holgado puede dar lugar a lecturas erróneas en el tensiómetro? Por esta razón, es muy importante que escojas un esfigmomanómetro con un manguito que se adapte al diámetro de tu brazo. La American Heart Association diferencia entre los siguientes tamaños de manguito (15):

  • Tamaño pequeño: Se utilizará en personas delgadas, con brazos entre los 22-26 centímetros de diámetro.
  • Tamaño estándar: Este manguito puede usarse en la mayoría de personas de peso y estatura estándar. Se adapta a brazos con un perímetro entre 27 y 34 centímetros.
  • Tamaño grande: Servirá para medir la presión arterial de personas con una complexión más grande, con brazos entre los 35 y los 44 centímetros de diámetro.
  • Tamaño muy grande o XL: Este manguito permite medir la tensión en personas de grandes dimensiones. Se adaptará a brazos con un perímetro entre los 45 y los 52 centímetros. A menudo, podrás encontrar a este brazal bajo el (poco acertado) denominador de “manguito de obesos”.

Te recomendamos que midas el perímetro de tu brazo antes de elegir un tensiómetro. Si dudas entre una medida u otra, elige siempre la más grande. Y recuerda que si subes o bajas de peso, puedes comprar un manguito adicional. En ese caso, deberás comprobar que el nuevo brazal sea compatible con tu modelo de tensiómetro.

Baterías

Los tensiómetros manuales aneroides y de mercurio no necesitan, evidentemente, de pilas o baterías. Sin embargo, los esfigmomanómetros automáticos utilizarán pilas (generalmente pilas AAA) o baterías de litio recargables. Los dispositivos más modernos pueden cargarse como si de un “móvil” se tratase, conectándolos al ordenador o a un cargador USB.

Afortunadamente, los productos que utilizan pilas desechables podrán utilizarse durante meses sin requerir la compra de nuevas baterías. No obstante, si te preocupa el medioambiente, opta por un aparato recargable (o hazte con unas pilas recargables) para evitar generar residuos innecesarios.

foco

Controlar tu presión arterial en casa podría ayudar a tu médico a darte unos cuidados sanitarios más personalizados.

Relación calidad-precio

El precio de los tensiómetros manuales y automáticos puede llegar a superar los cien euros. No obstante, si no estás preparado para hacer una inversión de ese calibre, te recordamos que existen modelos económicos y validados por organismos oficiales.

Estos aparatos contarán con una precisión alta y su precio no superará los 30 euros. Como contrapartida, no contarán con las funciones más “modernas” de los nuevos tensiómetros (iluminación de la pantalla, envío de tu cifra de presión arterial a tu smartphone o cargador USB). Búscalos bajo los denominadores “basic” o “simple” en los catálogos de las marcas más populares.

Resumen

Los tensiómetros son herramientas esenciales en la consulta médica. Al medir la presión arterial de forma rápida, precisa e indolora, estos instrumentos permiten a los profesionales de la salud controlar y tratar correctamente las alteraciones de la tensión arterial con métodos automáticos y manuales.

Recuerda que la hipertensión es una enfermedad “silenciosa”. Así, conservar en un tensiómetro en casa puede ayudarte a detectar cualquier aumento de presión y a pedir ayuda antes de que aparezcan complicaciones. Consulta con tu médico si un esfigmomanómetro domiciliario es la opción adecuada para ti. ¡La hipertensión no podrá contigo!

Si este artículo sobre tensiómetros te ha resultado útil, por favor, comparte este artículo y déjanos un comentario. ¡Deseamos conocer tu opinión!

(Fuente de la imagen destacada: 5second: 73145033/ 123rf.com)

Referencias (15)

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3. Blood Pressure UK. How to choose the right blood pressure monitor. 2017 ;
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4. Shahbabu B, Dasgupta A, Sarkar K, Sahoo SK. Which is more accurate in measuring the blood pressure? A digital or an aneroid sphygmomanometer. J Clin Diagnostic Res . 2016 Mar 1 ;10(3):LC11–4.
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8. Coca A, Bertomeu V, Dalfó A, Esmatjes E, Guillén F, Guerrero L, et al. Automedida de la presión arterial. Documento de Consenso Español 2007 . Vol. 27, Nefrologia. 2007 . p. 139–53.
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9. Ayala A-EG. Automedida de la presión arterial. Med Interna (Bucur) . 2007
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10. Liebl M, Holzgreve H, Schulz M, Crispin A, Bogner J. The effect of clothes on sphygmomanometric and oscillometric blood pressure measurement. Blood Press . 2004 Jan 8 ;13(5):279–82.
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¿Por qué puedes confiar en mí?

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